Con la presencia de los ministros Pablo Quirno y Carlos Presti, la administración de Javier Milei delineó la estrategia legislativa para la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. Además, busca blindar el Congreso ante una compleja sesión opositora prevista para este miércoles.
El Gobierno nacional reunió este martes a su mesa política en la Casa Rosada con el objetivo de realizar un seguimiento estricto de las medidas sobre las Islas Malvinas anunciadas recientemente por Javier Milei. Para coordinar los avances en el área, la convocatoria incluyó al canciller Pablo Quirno y al ministro de Defensa, Carlos Presti.
La cita se da tras la reunión de Gabinete encabezada este lunes por el Presidente, instancia en la que se definió que el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional comience formalmente su tratamiento en la Cámara de Diputados. Con este paso, el oficialismo busca aceitar las negociaciones con bloques aliados y opositores para sostener el impacto político de la iniciativa.
La iniciativa impulsada por la Casa Rosada se estructura en tres pilares fundamentales:
Por su parte, Pablo Quirno detalló los avances de las sanciones a petroleras: unas 180 firmas fueron notificadas y ya se iniciaron procedimientos contra 45 sujetos jurídicos e individuales en infracción.
La participación de ministros en la mesa política responde a una estrategia de la Casa Rosada para dinamizar la gestión, sumándose a la nueva frecuencia fija de los gabinetes semanales de los lunes.
Sin embargo, el oficialismo deberá lidiar este miércoles con un escenario parlamentario adverso. Unión por la Patria, Provincias Unidas y otros sectores opositores convocaron a una sesión para tratar temas sensibles como el endeudamiento familiar y la emergencia en discapacidad, obligando al Gobierno a desactivar la ofensiva mientras presiona con su propia agenda de reformas estructurales.