Mundo Alerta en Europa

Alemania señala a Rusia como responsable del ataque con drones en el aeropuerto de Leipzig

Los ministros de Interior y Exteriores detallan que el fallido atentado forma parte de la guerra híbrida de Putin contra Europa

Martes, 1 de Setiembre de 2026
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El Gobierno alemán señaló este martes formalmente a Rusia como responsable del intento de ataque con drones en el aeropuerto de Leipzig del pasado 4 de agosto. Los ministros de Exteriores, Johann Wadephul, e Interior, Alexander Dobrindt, comparecieron en Berlín para explicar el resultado de las investigaciones y las medidas acordadas.

"El Gobierno federal llega a la conclusión de que Rusia es responsable del ataque híbrido perpetrado en Leipzig el 4 de agosto", dijo el ministro Dobrindt. El atentado, aunque fallido, fue organizado "de modo profesional" y con "alto conocimiento técnico", y afirmó Dobrindt, quien lo ubicó dentro de la campaña de ataques híbridos que Vladímir Putin está lanzando contra países europeos.

Las medidas de respuesta a Rusia anunciadas este martes por Wadephul son: el cierre del último consulado ruso que queda -se encuentra en Bonn-; la clausura de la Casa Rusa, centro cultural en pleno centro de Berlín sospechoso ahora de espionaje ruso en el corazón de la capital alemana; un nuevo listado de personas de nacionalidad rusa a expulsar del país; endurecimiento de controles en la frontera para ciudadanos rusos; y un incremento de la presión sobre la denominada 'flota fantasma' rusa en el mar Báltico.

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Hasta ahora, el Gobierno alemán había hablado de una "potencia extranjera" responsable, y evitaba mencionar la palabra Rusia, aunque círculos de seguridad alemanes siempre dieron por hecho que los servicios secretos rusos habían participado en la planificación. 

En la noche del 4 de agosto fue hallado un dron con carga explosiva en el aeropuerto de Leipzig-Halle cuyo objetivo, según la investigación, era un avión de carga ucraniano Antonov, utilizado para el transporte de material bélico. El ataque fracasó por un defecto en el detonador. Un segundo dron -del que no se han localizado restos- pudo colisionar poco después con un avión de transporte de DHL que no aterrizó en Leipzig debido al cierre del aeropuerto. La inspección del aparato, que fue desviado a Hannover, reveló daños en el estabilizador de la aeronave que no podían haber sido causados por el impacto con un ave.

Diez días después, el 14 de agosto, los investigadores hallaron un tercer dron en un campo de Kabelsketal, en el land de Sajonia-Anhalt, que limita con la parte oeste del aeropuerto de Leipzig, en Sajonia. Encontraron también 50 gramos de una sustancia que sospechan es hexógeno, un explosivo muy potente de uso militar. Este hallazgo apuntaló la tesis de que la operación en el aeropuerto de Leipzig, un punto de tránsito clave para la entrega de ayuda militar a Ucrania en su guerra contra el invasor ruso, era más amplia de lo que se creyó inicialmente.

El fallido atentado supone un salto cualitativo dentro de la guerra híbrida con que Vladímir Putin hostiga a Europa sobre todo desde el inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania en febrero del 2022. El hecho de que Alemania acuse directamente a Rusia esta vez indica la percepción de la magnitud del salto.

El canciller, Friedrich Merz, afirmó ya la semana pasada que "Alemania se ha convertido cada vez más en objetivo de ataques híbridos", y prometió actuar en consecuencia una vez se desvelaran los detalles de la investigación. Los autores de ataques híbridos "pagarán por sus actos", dijo Merz entonces.

El catálogo de guerra híbrida rusa en los últimos años es variado: desde ciberataques e injerencia por intoxicación con 'fake news' en campañas electorales de países europeos, hasta el sabotaje de infraestructuras en el mar Báltico, de difícil atribución pues suelen ser roturas de cables submarinos por anclas de barcos de la flota fantasma rusa o de buques chinos; pasando por aparición de drones en lugares estratégicos, o uso de la inmigración incentivada en la frontera bielorrusa para desestabilizar a la Unión Europea.

Algunas acciones se han dirigido contra países de Europa occidental, como Alemania, Francia o el Reino Unido, los episodios de sabotaje, que se han ido incrementando en los últimos meses, afectan cada vez más a los países del flanco este de la OTAN, sobre todo a Polonia y países bálticos, y a Finlandia y países nórdicos.

Fuente: La Vanguardia