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La inesperada vía legal que tendría Julián Alvarez para romper con Atlético de Madrid e irse a Barcelona

Un medio español reveló la alternativa que podría utilizar el delantero ante la negativa del club a negociarlo con su destino elegido

Sabado, 29 de Agosto de 2026
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El futuro de Julián Alvarez entró en horas decisivas y, cuando la posibilidad de pasar a Barcelona parecía bloqueada por completo por la postura de Atlético de Madrid, apareció una alternativa inesperada. El delantero argentino podría recurrir a una normativa española para romper unilateralmente su contrato, quedar habilitado para incorporarse al conjunto catalán y evitar una sanción deportiva. El camino tendría un costo económico considerable, pero abriría una puerta que hasta ahora parecía cerrada.

La clave, según relevó el medio catalán Mundo Deportivo este sábado, está en el Real Decreto 1006, que regula la relación laboral de los deportistas profesionales en España. Esa normativa permitiría que Alvarez extinga por decisión propia el vínculo que mantiene con Atlético de Madrid hasta 2030, aun sin el consentimiento de la institución.

El escenario resulta especialmente relevante por la posición que adoptó Atlético ante el interés de Barcelona. Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado de la entidad madrileña, había descartado públicamente cualquier negociación con ese destino. "Evidentemente, si él llegara a la conclusión de que es incompatible estar en Madrid y en el Atlético de Madrid buscaríamos alguna alternativa, pero nunca sería al Fútbol Club Barcelona", aseguró esta semana en declaraciones a Movistar.

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Esa negativa dejaba al delantero ante un panorama reducido: continuar bajo las órdenes de Diego Simeone o encontrar otro comprador capaz de alcanzar las pretensiones económicas del Atleti. Sin embargo, la interpretación del Real Decreto 1006 incorpora una tercera posibilidad y, sobre todo, una que no necesitaría de un acuerdo entre las instituciones.

La ruptura unilateral no significaría que Alvarez pudiera marcharse sin costo. Según explicó el medio español, sería la justicia ordinaria la encargada de establecer posteriormente el monto de la indemnización correspondiente a Atlético de Madrid. Barcelona tendría responsabilidad subsidiaria sobre ese pago si finalmente contratara al futbolista.

La diferencia sustancial estaría en la cifra. El importe no quedaría determinado automáticamente por la cláusula de rescisión de 490 millones de euros, sino que debería fijarlo un tribunal de acuerdo con las circunstancias del caso y el perjuicio económico sufrido por Atlético. Por eso, la alternativa supone un riesgo financiero cuyo alcance no podría conocerse de antemano.

El otro punto, según la explicación del periódico catalán, Alvarez podría jugar para Barcelona desde el primer momento y no recibiría una suspensión por haber roto su contrato. Los culés tampoco afrontarían una prohibición para incorporar futbolistas por su eventual participación en la operación.

Además, la FIFA no tendría competencia para intervenir en una ruptura de estas características porque tanto el Atlético como Barcelona pertenecen a la misma federación. En consecuencia, el caso quedaría bajo la legislación española y no bajo el régimen disciplinario que el organismo internacional aplica a determinadas transferencias entre equipos de diferentes países.

Ese detalle adquiere todavía mayor importancia por la situación contractual de Alvarez. El delantero llegó a España en 2024, cuando tenía 24 años, por lo que todavía se encuentra dentro del denominado "período protegido" contemplado por la normativa de la FIFA. Para los futbolistas que firman un contrato entre los 23 y los 28 años, esa protección alcanza las primeras tres temporadas del vínculo.

Si una ruptura sin causa justa se produjera dentro de una transferencia internacional durante ese período, el argentino podría quedar expuesto a una suspensión de cuatro meses para partidos oficiales, con la posibilidad de que el castigo se extienda a seis ante circunstancias agravantes. El nuevo club también podría recibir una sanción que le impidiera inscribir futbolistas durante dos períodos de pases completos y consecutivos.

Nada de eso se aplicaría, según la interpretación de Mundo Deportivo, si el destino fuera Barcelona. El Real Decreto 1006 no establece una sanción deportiva equivalente y la consecuencia de la ruptura quedaría concentrada en la indemnización económica que debería determinar la justicia española. Esa particularidad convierte a la normativa en una llave inesperada para una operación que Atlético se niega a discutir.

El escenario aparece en el momento de mayor tensión desde que comenzó el conflicto por el futuro del campeón del mundo. Alvarez faltó a tres entrenamientos consecutivos esta semana y recién regresó el viernes por la tarde a las instalaciones de Majadahonda. La ausencia durante buena parte de la semana lo dejó fuera del partido de este sábado frente a Sevilla. "Desde el momento que vuelva a entrenar Julián con nosotros, le daremos todo lo que le dimos siempre para que se sienta importante, como lo es para nuestro equipo", afirmó Simeone en la previa del encuentro.

Arsenal apareció en los últimos días como una posible salida negociada y Atlético de Madrid pretende alrededor de 150 millones de euros para transferirlo, pero el mercado en España e Inglaterra cerrará el próximo martes y todavía no existe una operación avanzada. En ese escenario, la aparición del Real Decreto 1006 abre una alternativa distinta: no obliga a Atlético a negociar ni garantiza que Julián Alvarez vaya a utilizarla, pero podría permitirle romper su contrato y marcharse a Barcelona, el destino que la dirigencia madrileña se niega a aceptar.

Fuente: La Nación