Mauricio Pellegrino, Carlos Izquierdoz y Nicolás Russo apuntaron contra Pablo Dóvalo y Germán Delfino por la dura infracción de Leonel Flores sobre Sasha Marcich que no terminó en expulsión.
La derrota de Lanús ante Boca dejó una fuerte polémica que todavía genera bronca en el Granate. En el comienzo del partido, Leonel Flores protagonizó una durísima infracción contra Sasha Marcich que fue sancionada apenas con tarjeta amarilla por Pablo Dóvalo. El VAR, a cargo de Germán Delfino, tampoco consideró necesario llamar al árbitro para que revisara la acción.
La jugada ocurrió a los 12 minutos del primer tiempo, cuando el delantero de Boca llegó tarde a disputar una pelota e impactó con los tapones sobre la pierna izquierda del futbolista de Lanús. Marcich quedó tendido en el césped y rápidamente sus compañeros reclamaron la expulsión de Flores.
Dóvalo decidió mostrarle la tarjeta amarilla y el encuentro continuó. La acción fue revisada desde la cabina del VAR, pero Germán Delfino y Javier Uziga no consideraron que existiera una situación de expulsión que justificara llamar al árbitro al monitor.
Después del partido, Mauricio Pellegrino no ocultó su malestar por la decisión arbitral y cuestionó especialmente que ni siquiera se haya revisado la jugada en el campo.
"La jugada es muy clara, es una jugada con la pierna a la altura del gemelo, casi rodilla. Con la línea al lado, el VAR, cámaras. Ni siquiera consultarla es triste, no puedo decir otra cosa", expresó el entrenador de Lanús. El técnico remarcó además que sus propios jugadores quedaron sorprendidos por lo ocurrido: "Los jugadores me preguntan por qué, si es una jugada tan clara".
Carlos Izquierdoz también se refirió a la polémica y fue todavía más contundente al analizar la determinación de Dóvalo. "Me llevo bien con Dóvalo. Él me dijo 'tengo personalidad para dirigir', aunque, con otras palabras. Después, viendo la jugada, creo que le faltó personalidad para echar a un jugador de Boca a los 10 minutos", sostuvo el capitán de Lanús.
El defensor consideró que una expulsión tan temprano podía modificar por completo el desarrollo del encuentro y también apuntó contra el VAR: "Por ahí él no la ve, pero el VAR tiene que llamar: es una jugada clarísima de expulsión". Y lanzó otra frase que resumió la bronca del vestuario: "No sé qué hubiese cobrado si el planchazo lo metíamos nosotros".
El presidente de Lanús, Nicolás Russo, tampoco se quedó afuera de los cuestionamientos. Para el dirigente, la infracción de Flores fue una expulsión clara y el principal responsable de que no se modificara la decisión fue el VAR.
"Fue una clara expulsión. Cada vez que Delfino está en el VAR tenemos problemas", disparó Russo. El máximo dirigente del Granate sostuvo que Dóvalo podía no haber visto correctamente la acción por encontrarse lejos, pero que justamente para eso existe el VAR.
"El arbitraje fue bueno, en esa expulsión está el error, que el árbitro está lejos y es jugada de VAR, que no lo llamó y listo. Pero para eso está el VAR", explicó. Russo incluso fue más allá y pidió que Delfino no vuelva a estar a cargo del videoarbitraje en partidos de Lanús: "Yo preferiría que Delfino no nos dirija más".
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El mediocampista argentino consideró desmedida la decisión y apuntó a la diferencia con la suspensión del español Gavi. El jugador dijo que confía en la apelación que realizará la AFA.