El juez Rodrigo Giménez Uriburu exigió un informe detallado a la Dirección de Vigilancia Electrónica para determinar si la expresidenta visitó la unidad del primer piso del edificio de San José 1111, adquirida por María Soledad Calle por US$ 189.000 bajo la lupa de un presunto origen ilícito de los fondos.
El juez federal Rodrigo Giménez Uriburu pidió un informe exhaustivo sobre todos los desplazamientos que Cristina Kirchner realiza dentro del edificio ubicado en la calle San José 1111, en el barrio porteño de Constitución, donde cumple su condena bajo el régimen de prisión domiciliaria.
El objetivo central de la medida es dilucidar si existen registros o indicios de que la exmandataria haya visitado el departamento del primer piso, el cual fue comprado en agosto de 2025 por María Soledad Calle, referente de La Cámpora y dirigente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
Para avanzar en esta línea, el magistrado solicitó formalmente a la Dirección de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica (DAPVE) que detalle si la dirigente registra salidas internas de su hogar adicionales a las ya asentadas en los informes periódicos, poniendo especial atención en las autorizaciones para utilizar la terraza del edificio, un permiso concedido en septiembre del año pasado.
Si bien el organismo monitorea de forma permanente el cumplimiento de la detención -separando los traslados a la vía pública (permitidos una vez al día entre las 6 y las 20, por un plazo máximo de dos horas) de los movimientos internos como el acceso a la terraza-, la ubicación estratégica del inmueble adquirido por Calle desató suspicacias judiciales.
La propiedad de 252 metros cuadrados, comprada por la sindicalista el 20 de agosto de 2025 por un valor de US$ 189.000, se encuentra situada exactamente debajo del departamento donde reside la expresidenta. La transacción se concretó apenas dos meses después de que la Corte Suprema dejara firme la condena a seis años de prisión contra Kirchner en la causa Vialidad. En paralelo a esta adquisición, los registros oficiales revelaron que Calle compró el 50% de un vehículo BMW M135 XDrive valuado en unos US$ 70.000, sumándose a una camioneta Peugeot 3008 que ya formaba parte de su patrimonio.
La lupa de la investigación apunta ahora a determinar el origen real de los fondos utilizados por la dirigente de La Cámpora, mientras la Justicia indaga si el dinero pudo provenir de un contrato millonario vinculado a la UOM. A su vez, cobra fuerza la hipótesis de que el departamento del primer piso -utilizado formalmente para el descanso del personal doméstico y de custodia- pudiera ser aprovechado por la propia Cristina Kirchner, contemplando que los dispositivos de monitoreo electrónico no emiten alertas de proximidad mientras los desplazamientos se limiten estrictamente al interior del edificio.