Irán conocía el lugar exacto en el que se alojó Trump durante la cumbre de la OTAN en Ankara, según "The New York Times"
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó anoche la revelación avanzada por medios estadounidenses de que el mes pasado cambió de avión en secreto para salir de Turquía, a donde había viajado para la cumbre de la OTAN en Ankara.
La operación del Servicio Secreto, con la que se usó el Air Force One como señuelo y, por tanto, se puso en peligro la vida de miembros de la Administración y de los medios de comunicación para salvar la del presidente, ha recibido una alud de críticas en el país. Pero Trump quiso eludir toda responsabilidad: "Dependió del Servicio Secreto. Yo simplemente sigo lo que ellos consideran que hay que hacer", afirmó el presidente.

Autoridades polacas creen que se trata de una intromisión por fines financieros y descartan cualquier pago extorsivo. El país cuenta con casi 40 millones de habitantes mientras la cantidad de pacientes afectados son cerca de 19 millones.
"Querían que viajara en un vuelo diferente, en otro avión, con el mismo nivel de seguridad", añadió, sobre el cambio de aeronave realizado dentro de un contenedor de cátering del aeropuerto en Ankara, antes de subir al segundo avión militar, que lo llevó a Reino Unido antes de embarcar de nuevo al Air Force One de vuelta a Washington. "De hecho, el avión al que subí supuso un riesgo todavía más grande", afirmó el presidente.
La Casa Blanca no ha ofrecido todavía en público detalles sobre la amenaza creíble procedente de Irán que motivó esta actuación con poco precedente. Sin embargo, funcionarios del gobierno han explicado al periódico The New York Times, bajo condición de anonimato, que detectaron una "amenaza específica de que se lanzara un misil tierra-aire contra el Air Force One". Además, según afirma el periódico, la seguridad del presidente recibió una información de que se había visto "a alguien en las inmediaciones de la cumbre de la OTAN con un misil portátil lanzado desde el hombro".
El Servicio Secreto consideró esta información lo suficientemente creíble como para llevar a cabo esta extraordinaria operación, que ningún miembro del gobierno había reconocido en público hasta que lo hizo Trump anoche. Según el periódico estadounidense, los iraníes sabían exactamente el lugar en el que se alojaba Trump en Ankara, incluida la planta del edificio.
El republicano asistió ese día, el 8 de julio, a la segunda y última jornada de la cumbre de líderes de la OTAN, a la que también fue invitado el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. La reunión coincidió con la reanudación de bombardeos de EE.UU. contra Irán, tras el fracaso de las negociaciones para reencauzar el alto el fuego que habían firmado ambos países en junio.
Esta evacuación tiene pocos precedentes en la historia de EE.UU., en la que es poco habitual que un presidente viaje sin medios de comunicación en el avión, incluso si han viajado a zonas de guerra. Tras los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001, la Administración Bush también ocultó la ubicación del presidente y se limitó a decir que había sido trasladado a un "lugar no revelado". Sin embargo, no dijeron, como el mes pasado, que el mandatario se encontraba en un lugar en el que realmente no estaba.
El presidente ha recibido en los últimos años múltiples amenazas de Irán, que se multiplicaron después del asesinato del general Qasem Soleimani, héroe nacional de la república islámica, ordenado por Trump en el 2020. Durante la campaña del 2024, la inteligencia estadounidense identificó un complot iraní para asesinar al entonces candidato, lo que llevó a la Administración de Joe Biden a aumentar su seguridad, y la reforzó todavía más cuando sufrió un intento de asesinato en Butler (Pensilvania), en el que no tuvo nada que ver Teherán. El riesgo de un ataque iraní ha aumentado desde que el presidente inició el 28 de febrero una campaña militar conjunta con Israel contra Irán, en la que ese mismo día eliminaron al líder supremo del país, Ali Jamenei.
Fuente: La Vanguardia