El arquero reveló que nunca pidió salir del partido ante España y aclaró que la decisión fue tomada por el entrenador, lo que echó por tierra las especulaciones que se difundieron tras el encuentro.
La eliminación de Bélgica en los cuartos de final del Mundial 2026 dejó una de las postales más fuertes del torneo: Thibaut Courtois abandonando el campo de juego entre lágrimas por una lesión muscular cuando el encuentro ante España todavía estaba abierto.
Sin embargo, poco después del partido comenzaron a circular ridículas versiones que buscaban atribuirle otras razones a su reemplazo, pese a que no estaban respaldadas por evidencia alguna. La explicación del propio Courtois terminó por desarmar esas especulaciones.
"Quería seguir a ver si podía aguantar más. Fue decisión del míster", afirmó el arquero, dejando en claro que nunca solicitó el cambio y que la determinación fue exclusivamente del entrenador Rudi García.
El belga explicó que la molestia apareció tras ejecutar un saque largo y reconoció que físicamente ya no estaba en plenitud. Aun así, remarcó que su intención era permanecer en la cancha para intentar ayudar a su selección hasta el final.
Con esa declaración, Courtois desmintió de manera contundente las interpretaciones que habían ganado espacio en las horas posteriores al partido y que pretendían instalar un escenario muy distinto al que realmente ocurrió.
Tras su salida, Senne Lammens ocupó el arco belga y un rebote suyo terminó en el gol de Mikel Merino para el 2-1 definitivo. Lejos de señalar culpables, Courtois respaldó a su compañero: "Ha hecho una gran temporada. Los porteros vivimos estas situaciones y estoy seguro de que aprenderá de esto".

En la última línea de la Selección de Suiza, hay un nombre propio con una historia de vida cinematográfica y un lazo entrañable con el mundo hispanohablante.