Tomará posesión del cargo el próximo 28 de julio.
El resultado ya fue adelantado a comienzos de semana por la Oficina Nacional de Elecciones de Perú (ONPE), que el lunes anunció que tras el recuento del 100 % de las actas, la candidata derechista sería la nueva mandataria del país.
Según el organismo, Fujimori obtuvo 9.223.396 votos válidos, el 50,135 % del total, frente a los 9.173.755 (el 49,865 %) de su rival en la segunda vuelta de los comicios presidenciales, el izquierdista Roberto Sánchez. La diferencia entre ambos es de menos de 50.000 sufragios.
Desde que se celebró la segunda vuelta presidencial el pasado 7 de junio, los peruanos han vivido semanas en vilo ante unos recuentos provisionales que reflejaban una mínima diferencia entre los dos candidatos.
De hecho, Sánchez llegó a estar por delante en el escrutinio, una tendencia que comenzó a cambiar cuando se empezó a agregar el voto del exterior, mayoritariamente favorable a la candidata derechista.

El epicentro se ubicó frente a la costa noroeste de la isla de Miyako y no llegó a activarse la alerta por tsunami.
Estas semanas han estado plagadas de numerosas denuncias de irregularidades en el proceso electoral, que coadyuvaron a que se retrasara el anuncio del vencedor por parte de las entidades electorales.
Las organizaciones políticas que impulsaron a Sánchez interpusieron multitud de recursos por presunto fraude electoral y llegaron a exigir la nulidad de las elecciones en el extranjero, pretensiones rechazadas por los Jurados Electorales Especiales.
La formación de Fujimori, Fuerza Popular, por su parte, rechazó esos reclamos y consideró su victoria "jurídicamente irreversible" hace ya semanas.
Respaldo de Washington
El martes el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, felicitó a Fujimori por su "importante victoria electoral". "La Administración Trump espera profundizar la colaboración con la administración de Fujimori para impulsar la cooperación en materia de seguridad y fortalecer la cooperación bilateral en inversión y comercio en nuestra región", dijo en un escueto comunicado.
La Casa Blanca no ha dejado de mostrar su apoyo a Fujimori de forma abierta, como ha hecho hacia los candidatos derechistas en todos los países latinoamericanos que han tenido comicios desde que el presidente Donald Trump volvió a ser elegido.
Hija del polémico Alberto Fujimori
Keiko Fujimori es hija del expresidente peruano Alberto Fujimori, quien ostentó el poder entre 1990 y 2000, cuando fue destituido por el Congreso.
Su mandato se convirtió en una dictadura cívico-militar tras el autogolpe de estado que tuvo lugar en 1992, durante la que se produjo una corrupción endémica y graves violaciones de los derechos humanos, incluyendo crímenes de lesa humanidad, por los que llegó a ser juzgado y condenado a 25 años de prisión. Falleció en 2024 a los 86 años tras haber sido indultado.
Se le achacan esterilizaciones forzadas a la población vulnerable, homicidios y secuestros, entre otros crímenes.
Según recoge la prensa peruana, Keiko Fujimori se ha orientado cada vez más a honrar el legado de su padre, haciendo gala de su intención de gobernar el país con mano dura, aumentando el protagonismo de las fuerzas armadas, y apostando por un modelo económico neoliberal del estilo del que su padre impuso tras el autogolpe de 1992.
Ejercerá el cargo de presidenta, para el que se postuló en cuatro ocasiones, a partir del próximo 28 de julio, para un mandato que se extenderá hasta 2031.
Fuente: RT Internacional