El presidente ruso Vladimir Putin reconoció por primera vez una escasez de combustible en Rusia, atribuida a los ataques ucranianos contra infraestructura energética, aunque aseguró que la situación "no es crítica".
Ucrania intensificó en las últimas semanas los ataques de largo alcance contra instalaciones energéticas rusas, provocando interrupciones en el suministro y largas filas en estaciones de servicio en distintas regiones.
Según autoridades de Kyiv, estas operaciones buscan debilitar la capacidad de Rusia para sostener la ofensiva militar. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que los ataques forman parte de una estrategia para erosionar la infraestructura crítica rusa.

El vice del Central reveló en la Fundación Mediterránea la "fase 4" del programa monetario: un esquema de fortalecimiento que apunta a sumar capacidad de fuego con futuros, swaps y repos.
En paralelo, el canciller ucraniano Andriy Sybiha instó a Moscú a sentarse a negociar y advirtió que la prolongación del conflicto empeorará la situación interna de Rusia.
Se puede leer «NO» en las etiquetas de una estación de servicio en Yevpatoriya, dejando en evidencia la escasez de combustible. 11 de junio - Reuters
En declaraciones adicionales, Putin insistió en que los ataques ucranianos tienen como objetivo desviar recursos del frente de batalla y reafirmó que las fuerzas rusas continuarán con sus operaciones militares en el este de Ucrania.
El mandatario también sostuvo que Moscú mantiene como prioridad el fortalecimiento de sus defensas aéreas y la seguridad de las fronteras, en un contexto de creciente presión militar y económica.
Fuente: Diario América