Economía & Negocios ¿Qué se prevé para junio?

El Banco Central roza la meta anual de reservas: compró casi u$s 10.000 millones en apenas cinco meses

Impulsado por fuertes adquisiciones en bloque y la liquidación del sector agropecuario, el BCRA alcanzó el 97% de su objetivo para 2026. Los analistas financieros anticipan que en junio se mantendrá la calma cambiaria con un dólar oficial estable en torno a los $1.400.

Domingo, 31 de Mayo de 2026

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) se encuentra a un paso de cumplir su objetivo anual de acumulación de reservas, tras haber adquirido casi 10.000 millones de dólares en el mercado de cambios en apenas cinco meses. 

Con las operaciones registradas hasta el último viernes, la entidad monetaria acumuló 9.749 millones de dólares en lo que va de 2026, logrando así el 97% de la meta fijada para todo el año en menos de la mitad del tiempo estipulado. Este desempeño, que superó largamente las expectativas iniciales tanto del mercado como del propio Gobierno, estuvo apuntalado en los últimos días por una megacompra de 447 millones de dólares concretada el jueves. 

Según estiman los analistas, este volumen inusual -el segundo más alto del año- provino de compras "en bloque" asociadas a ingresos de divisas por emisiones de deuda, lo que representó el 66% del monto operado en esa jornada. La rápida recuperación de las reservas internacionales funciona como un guiño clave para los inversores, ya que brinda mayores indicios sobre la capacidad del país para afrontar los próximos compromisos de deuda en moneda extranjera.

De cara al mes de junio, los especialistas del sector financiero coinciden en que la dinámica positiva continuará marcando el ritmo del mercado cambiario. La expectativa se fundamenta en que aún queda un importante stock de la cosecha gruesa del agro por liquidar, lo que garantizaría un flujo sostenido de dólares hacia la plaza local. 

Distintos analistas remarcan que este "veranito" financiero le dará margen a la autoridad monetaria para seguir engrosando sus arcas antes de que inicie la segunda mitad del año, período en el que históricamente se produce una caída estacional en la oferta de divisas. Bajo este escenario de abundancia temporal, se prevé que el tipo de cambio oficial mayorista se mantenga "planchado" en la zona de los $1.400, un valor que muestra muy baja volatilidad y con el cual el equipo económico ha demostrado sentirse cómodo, incentivando a los inversores a aprovechar las tasas de interés en pesos. 

Si bien se proyecta que pasados los meses de mayor liquidación agrícola el dólar podría experimentar un repunte gradual hacia los $1.500 o $1.600, los expertos aseguran que esta corrección sería completamente lógica frente a la inflación acumulada y no generaría sobresaltos en una dinámica que, por el momento, luce estrictamente controlada.