Tras confirmarse con un video que la menor entró a su casa, se conoció que el sospechoso se retiró del lugar en un Ford Ka con elementos comprometedores.
La investigación por la desaparición de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que es intensamente buscada en Córdoba, sumó un nuevo y oscuro capítulo que acorrala a Claudio Gabriel Barrelier, el único imputado en la causa.
Fuentes vinculadas al caso revelaron una serie de movimientos sospechosos llevados a cabo por el hombre de 33 años la misma noche en que se perdió el rastro de la menor.
De acuerdo con lo informado por la prensa local, los investigadores detectaron un recorrido clave: Barrelier fue visto yéndose de su casa del barrio Cofico a bordo de un Ford Ka de color negro.
Lo que encendió las alertas máximas de la fiscalía a cargo de Raúl Garzón es que el sospechoso cargaba elementos altamente comprometedores: un tacho de 20 litros y bolsas de consorcio.
Estos objetos ahora son rastreados a contra reloj, mientras los operativos se multiplican para intentar determinar el destino de ese viaje.
Este hallazgo se suma a un escenario judicial ya de por sí crítico para el detenido. Horas antes, una cámara de seguridad del sector se había convertido en la prueba central del expediente.
En las imágenes se observa con claridad el momento exacto en que Agostina llega a la propiedad junto a Barrelier e ingresa con él.
Este registro fílmico destruyó por completo la primera coartada del acusado. En su declaración inicial ante la Justicia, el hombre había asegurado que solo la acompañó hasta la zona de las calles Fragueiro y Juan del Campillo, y que luego ella se retiró caminando para supuestamente subirse a un Volkswagen Gol rojo en Urquiza y Avellaneda.
Al verse acorralado por la evidencia del video, Barrelier debió declarar nuevamente y cambió su versión, reconociendo finalmente que la adolescente sí entró a su casa. Desde su entorno intentaron justificar el giro alegando que "mintió para proteger a su hija".
El remisero que trasladó a Agostina esa noche hasta el barrio Cofico declaró que un hombre la recibió y pagó el viaje. La fisonomía coincidía con la del sospechoso. El entorno de la víctima cree que la menor fue engañada mediante un audio donde mencionaba que iba a buscar un "regalo sorpresa" para su madre.
A raíz de los giros de las últimas horas, el fiscal Garzón reconoció la gravedad de la situación y no descartó ningún desenlace.
"La buscamos viva y la buscamos sin vida también, son las dos hipótesis", precisando además que por la logística desplegada "no quedan dudas de que intervienen más personas" en el hecho.
Por su parte, en declaraciones previas, la madre del acusado intentó defenderlo públicamente asegurando que él no tenía nada que ver con el caso y apuntó contra la familia de la menor, manifestando que "la mamá (de Agostina) está obsesionada con él".
Sin embargo, los peritajes científicos en la vivienda y el seguimiento del Ford Ka negro con el tacho y las bolsas inclinan la balanza de la imputación por privación ilegítima de la libertad agravada.

Los equipos técnicos del Poder Ejecutivo se encuentran ultimando los detalles de una nueva ley modificatoria a la que impulsó en su oportunidad.