La Casa Rosada busca ordenar el calendario parlamentario y ordenar los primeros días de junio. La reforma política es lo que más interesa al Ejecutivo, pero sabe que aun no tiene los votos.
Después de anotarse algunas victorias en Diputados, el Gobierno reordena la agenda en el Congreso y busca concentrar una serie de sesiones en los primeros días de junio. En el Ejecutivo trabajan sobre un calendario escalonado para evitar superposiciones entre proyectos y sostener las negociaciones con bloques aliados, gobernadores y legisladores dialoguistas.
En la Casa Rosada no tienen previsto tratar esta semana en el Senado los proyectos de Zonas Frías y Ley Hojarasca, que obtuvieron media sanción en Diputados. La decisión forma parte de una reorganización más amplia del temario legislativo, que apunta a separar las discusiones más urgentes de los debates que requieren mayor negociación política.
La prioridad más cercana pasa por el paquete de Propiedad Privada y el acuerdo con holdouts por el default. El proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada ya obtuvo dictamen en el Senado con cambios, pero su tratamiento podría dilatarse hasta la primera semana de junio. La intención oficial es combinar esa discusión con la validación del acuerdo para pagar US$171 millones a dos fondos con sentencias firmes en el exterior.
El Tratado de Cooperación en Materia de Patentes, impulsado por Estados Unidos y con dictamen en Diputados, también quedará para junio. El texto fue modificado para dejar en reserva uno de los capítulos más resistidos por laboratorios locales, por lo que el oficialismo deberá sostener una negociación fina para evitar nuevos cambios o rechazos en el recinto.
La reforma electoral corre por otro carril y quedará para más adelante. En el Gobierno la siguen considerando una prioridad política, pero reconocen que todavía no están los votos para avanzar con el texto original. Esa discusión se va a compaginar con el tratamiento de un segundo paquete de proyectos, que Nación prevé debatir después del inicio del Mundial.
El Ejecutivo tiene previsto enviar este viernes una nueva tanda de proyectos al Congreso, aunque en el oficialismo admiten que el envío podría pasar al lunes si no llegan a terminar las validaciones técnicas. Entre las iniciativas aparecen el Súper RIGI junto con un paquete de desregulaciones en el sector inmobiliario, de capitales y seguros.
El cronograma será parte de la discusión política de los próximos días. El lunes habrá reunión de Gabinete y el martes se abordará la estrategia legislativa en la mesa política de la Casa Rosada. Sus integrantes buscarán ordenar prioridades, definir qué proyectos ingresan primero y resolver cómo distribuir las sesiones entre el Senado y Diputados.
La reforma del Código Penal sigue sin novedades y continúa trabada por diferencias internas. En Balcarce 50 admiten que ese texto no forma parte del calendario inmediato. La apuesta oficial, por ahora, es ordenar el frente legislativo, avanzar con las leyes que tienen mayor nivel de negociación y dejar para una segunda etapa las discusiones más sensibles.
El expresidente busca posicionar al PRO para el año que viene. Alfredo Cornejo es uno de los viejos aliados del exmandatario, y hoy tiene buena relación con el oficialismo nacional.