Las primeras señales de recuperación alivian a los hogares en medio de una crisis de consumo y dificultades para afrontar compromisos financieros.
Aunque todavía se encuentra en niveles históricamente elevados, el dato podría tomarse como una leve señal de alivio para el presupuesto de las familias. Y también como un registro positivo para las expectativas de Luis Caputo sobre la marcha de la economía.
La mejora da cuenta de una leve baja en marzo, respecto de febrero, y la pregunta ahora es si se trata de una reversión de la tendencia alcista que se instaló el año pasado luego del stress cambiario y la súbita alza de las tasas de interés.
Aunque la morosidad todavía se ubica en un impactante 27,5%, lo cierto es que marca un declive respecto del 29,9% de la medición anterior.
Es una marca que se encuentra bien por arriba de la irregularidad de los créditos bancarios, que se sitúa en el 11,2% de acuerdo a los registros del Banco Central.
En el caso del crédito "no bancario" (CNB), se trata de las líneas otorgadas por billeteras digitales, compañías financieras y comercios, incluyendo desde cadenas de supermercados hasta redes de electrodomésticos.
Según los datos de los últimos meses, el panorama del crédito en el país atraviesa una fase de contracción y deterioro en el cumplimiento de los pagos, especialmente en los segmentos fuera del circuito bancario tradicional.
La morosidad en el caso de las cadenas de electrodomésticos llegó al 40%.
Durante el mes de marzo, el "crédito no bancario" registró un retroceso del 1,4% en términos reales, de acuerdo a la estimación de la consultora Eco Go, que dirigen los economistas Marina Dal Poggetto y Sebastián Menescaldi.
Este descenso se produce tras el pico de morosidad de enero último, lo que podría marcar un cambio de tendencia en los problemas con el financiamiento por fuera de las entidades financieras reguladas.
Si bien en términos interanuales todavía se observa un crecimiento de la morosidad del 19,7%, el dato de marzo muestra una marcada desaceleración respecto a periodos anteriores, aunque la cifra sigue considerándose alta en términos nominales.
Los datos reflejan una realidad preocupante en cuanto a la calidad de la cartera crediticia. Los casos de morosidad se consolidaron en niveles históricamente elevados.
En el segmento del crédito no bancario, la irregularidad se ubica en un complicado 27,5%. Es decir, uno de cada cuatro créditos tiene problemas de repago.
Las familias no pagan las cuotas comprometidas.
Para dimensionar la gravedad de este número, es necesario compararlo con hitos anteriores: este nivel de morosidad es el más alto jamás registrado para el CNB, superando incluso el 27,1% alcanzado en mayo de 2020, cuando el shock inicial de la pandemia paralizó la actividad económica y alimentó los indicadores de mora.
Por el lado de los bancos, la situación, aunque menos extrema, también muestra signos de deterioro.
La morosidad en el crédito al consumo bancario se sitúa en el 11,6%.
Es fundamental desglosar qué tipo de deudores están impulsando estas cifras.
Al ver la composición de la cartera del crédito no bancario por situación de cumplimiento, se observa una degradación constante:
Situación Normal (Nivel 1): Representaba el 89,4% en noviembre de 2024, pero cayó al 66,7% en marzo de 2026
Riesgo Alto (Nivel 4): Este segmento, que incluye deudas con atrasos de entre 180 y 365 días, saltó del 2,5% a fines de 2024 al 9,9% en el último registro oficial, lo que representa una expansión de 7,4 puntos porcentuales
Irrecuperable (Nivel 5): Son créditos con mora superior al año. Es el área de mayor crecimiento y preocupación, pasando de niveles del 2,3% a finales de 2024 al 10,8% de ahora
A diferencia de los créditos de "riesgo medio", cuya expansión parece haber encontrado un límite o signo de agotamiento, los segmentos de "riesgo alto" e "irrecuperables" no muestran señales de freno, consolidando una base de deuda de muy difícil cobro para las empresas de crédito no bancario.
Durante una conferencia de prensa en la sede del BCRA, el presidente de la entidad, Santiago Bausili, aseguró que el Gobierno no tomará ninguna medida de auxilio para las familias endeudadas en situación de mora.
Bausili planteó que "muchos bancos ya han visto el pico de la mora de sus portafolios" y que el impacto del problema sobre los resultados de las entidades financieras "es marginal".
El titular del BCRA dejó en manos de los propios bancos la posibilidad de ofrecerles soluciones a los clientes en problemas. Algo que las entidades ya están haciendo.

Dos sesiones fueron convocadas para el mismo día, pero la de La Libertad Avanza comenzará una hora antes, lo que podría desplazar la agenda opositora si consigue quórum. Las negociaciones de la Casa Rosada con los gobernadores para asegurar el número