Mientras el asesor presidencial avanzó con reuniones clave en Washington, en el Gobierno crecieron las dudas por el jefe de Gabinete y por las señales de caída del consumo que dejó el Hot Sale.
Manuel Adorni llegó al Parque Solar El Quemado arriba de una van que compartió durante los 48 kilómetros de viaje desde Mendoza capital, con el gobernador, Alfredo Cornejo, el presidente de YPF, Horacio Marin y las dos funcionarias que lo acompañaron desde Buenos Aires, María Ibarzabal -la secretaria de Legal y Técnica- y María Tettamanti, secretaria de Energía. Era la primera vez que encabezaba un acto -desde hace 75 días cuando empezó el escándalo sobre su patrimonio- sin estar rodeado del Presidente, de Karina o de ministros de alto rango del Gabinete para mostrar apoyo en una aparición pública.
Durante el viaje de casi una hora, a nadie se le ocurrió mencionar su situación política pero apenas bajó de la camioneta, esa condición se vio por todos lados. Se movió en cápsula alejado de los medios y del público, habló y se fue sin acercarse ni un segundo a los periodistas que cubrían un evento muy relevante para Mendoza y para el Gobierno: la inauguración del primer proyecto presentado al RIGI y a la vez el primero en ser terminado e inaugurado. Es un desarrollo de YPF Luz con la empresa mendocina de energía. Pero al acto no fue ni la vicegobernadora ni el intendente de las Heras donde está el parque, que habían hecho declaraciones contra el Jefe de Gabinete. Cornejo también se retiró sin hablar. Apenas Marin se quedó a conversar con los medios tratando de poner el foco en el proyecto inaugurado. La decisión de retomar rutinas y actos protocolares empieza a convertirse en una trampa complicada para el Gobierno. Anoche, un funcionario se lamentaba: "El problema es que al final no se pudo tomar magnitud de la buena noticia que era esa inauguración porque sólo se hablaba de Adorni".
Formaría parte de los embargos en la Causa Vialidad. El inmueble no formaba parte del listado original. Si se acepta la exigencia, la expresidenta deberá elegir otra propiedad para terminar su condena.
Encima, el derrotero judicial que esta semana fue más amable que la anterior, parece apuntar a que, a diferencia de lo que esperaban en la Rosada, el expediente no detenga su ritmo. Más allá de las declaraciones testimoniales, los informes oficiales sobre movimientos con moneda cripto complejizan cada vez más las cuentas del jefe de Gabinete y se acerca el momento en que tendrá que presentar su justificación patrimonial, la clave de este caso, donde finalmente expondrá los números que dice tener pero no presentó todavía.
La trama de Adorni convive con un momento en el que la mesa política intenta reconducir las prioridades en el Congreso porque no es sólo que el segundo semestre quedará totalmente intervenido por la previa a un año electoral donde cada interés -sobre todo de los Gobernadores- empezará a tener una dimensión no sólo económica sino sobre todo electoral. Además el mundial está a tres semanas de distancia y nadie espera mucha actividad legislativa en ese período.
En la reunión de la mesa política, no estuvo Santiago Caputo y hubo quien pensó en la interna pero en realidad el asesor estaba en un vuelo a Estados Unidos con su mano derecha, Manuel Vidal, para seguir una de las agendas que más le interesan y que más lo diferencia en su interna con la hermana presidencial. En el mismo momento de la mesa política en Casa Rosada, Caputo, Vidal y el embajador argentino en Washington, Alec Oxenford, entraban al Capitolio a encontrarse con Brian Mast, el presidente del comité de Asuntos Exteriores, republicano trumpista y excombatiente al que le faltan las dos piernas por el impacto de una bomba en la guerra, con el que tuvieron una larga reunión de la que salieron con un vínculo que promete futuro. A esa reunión y a las que siguieron los escoltó el lobbista Barry Bennet, una pieza clave del canal blue de diplomacia que construyó el asesor con Estados Unidos. El miércoles vieron a Michael Jensen, el asesor para Hemisferio Occidental de Trump y una visita al departamento de Estado. Con Jensen y Mast la conversación fue, como es de esperar, por la agenda de infraestructura crítica, minerales, energía, telecomunicaciones y hubo, sobre todo con Jensen, un momento dedicado a una licitación trascendental que antes del martes tendrá un paso fundamental en Argentina: la compulsa por quién administrará en los próximos 25 años la Hidrovía, un cauce que como toda la infraestructura del país, no sólo promete un negocio estratégico a quién gane sino que implica ocho años de inversiones para acondicionar el estado de esta vía en dragado, profundidad y actualización tecnológica.
Es una licitación que tiene a un funcionario de Caputo a cargo y que en los inicios del Gobierno fue anulada después de una denuncia de la PIA y vuelta a lanzar después de conversaciones con todos los actores involucrados en el rubro. Ahora está por abrirse el tercer y último sobre de ofertas, que es el económico, y el que definirá un ganador entre Jan de Nul y una empresa argentina de la familia Román y otro consorcio entre Deme y dos compañías americanas. De eso les habló Jensen.
Los belgas son los dos jugadores globales más grandes del sector. Quién se quede con la hidrovía representará superar al otro en términos de volumen. De los 3400 kilómetros de la Hidrovía Paraná-Paraguay, 1600 km son en territorio argentino y por ese cauce navega casi la total de nuestro mercado agroindustrial sumado al de Paraguay. Es una película para mirar con muchísimo detalle y la definición está sucediendo ahora mismo.
Caputo tuvo además, otros encuentros bastante más secretos, y de los que se sabe muy poco. ¿Es cierto que visitó la base de la CIA en Langley, Virginia? Hay información que asegura que sí. Si se lee solo en clave de rosca, el asesor maneja la SIDE a través de un funcionario de su confianza y a pesar de que Karina Milei mostró disposición a quitarle ese área, es una pelea que parece sin final claro. Ella esta semana logró consolidar a Sebastián Pareja al frente de la comisión Bicameral de seguimiento de las tareas de inteligencia. Es una guerra de guerrillas.
En Buenos Aires, después de la marcha universitaria, toda la atención oficial estaba puesta en que el índice de inflación de abril les diera buenas noticias y así fue. Rompió la curva ascendente por primera vez en diez meses, y logró bajar a un número de noviembre. Sin embargo, en su acumulado del año, ya superó la expectativa para 2026 planteada en el Presupuesto que era de 10.1 %.
Es, sin dudas, la principal obsesión del Presidente que le dedicó dos horas y media a un programa de economía financiera en Neura adonde volvió sobre la idea de que es él mismo quién sacrificó sus ingresos por encima del resto de los argentinos: "El tipo al que peor le va en términos de salario en la Argentina, ¿quién es? Soy yo. Le ajusté cero. Y lo otro son los no registrados. Bueno, por algo hicimos la ley de modernización laboral", dijo. Reconoció que los salarios están perdiendo frente a la inflación y aunque no se notó en el tono, intentó volver a usar palabras que muestren empatía con el sufrimiento económico de los argentinos, el dato de las encuestas que más lo enoja. Dijo Milei: "La tasa de inflación, además, como saltó el nivel de precios, se aceleró. Y como vos no tenías contraparte de que se te dinamizara el mercado laboral, los salarios, en términos reales, empezaron a caer. Y bueno, sí, claro, la sensación de frustración estaba". Trató, en todo momento, de mostrar ese escenario como un estado de situación que se está terminando. Que empieza a girar positivamente. Por ahora, la realidad no parece coincidir.
En el último día de hot sale, los números reflejaron lo que ya se sabe sobre el consumo. El evento de descuentos que es un termómetro en las compras de los argentinos, funciona también como un ejemplo relevante de una coyuntura. Y si a esta hora en Economía leen los resultados, se encontrarán con datos preocupantes: los números de una de las empresas más grandes de retail en tecnología muestran que facturaron un 50 % menos de celulares que el año anterior, que el porcentaje de venta de productos menos imprescindibles como equipos de audio o monitores fue casi nulo y que sólo los televisores treparon en el ranking de compras por el estímulo imponente que produce la llegada del Mundial.
Una de las cadenas de ventas de tecnología y electrodomésticos más grande del país cerraba con información alarmante: en cantidad de unidades vendidas el primer día, bajaron el 60 % respecto del hot sale del año pasado, una cifra que se sostuvo así hasta el cuarto día donde llegó a ser 80 % menos en cantidad de productos que el 2025. La Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) comunicó que el dato sobresaliente de esta edición es que el 60 % de las personas priorizaron búsquedas relacionadas con cuotas. Apenas el 20 % se interesó en los descuentos.
Fuente: TN.com