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Refuerzan las sanciones contra Irán por las redes financieras ilícitas de la Guardia Revolucionaria

Las autoridades estadounidenses y británicas anunciaron nuevas restricciones económicas y advertencias bancarias, enfocadas en estructuras vinculadas a la organización militar del régimen que emplean rutas financieras alternativas y activos digitales para evadir penalizaciones internacionales

Martes, 12 de Mayo de 2026

Estados Unidos y Reino Unido impusieron sanciones coordinadas contra redes iraníes de evasión financiera y actividades hostiles, en una jornada en que el presidente Donald Trump declaró que el alto el fuego con Irán está "en soporte vital" tras rechazar la última propuesta de paz de Teherán.

La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una alerta dirigida a bancos e instituciones financieras para que identifiquen y reporten operaciones vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI). Según el organismo, el CGRI recurre a empresas pantalla, infraestructura de activos digitales y otros proveedores de servicios para burlar las restricciones vigentes. La actividad iraní en activos digitales alcanzó miles de millones de dólares anuales, de acuerdo con informes del sector citados por FinCEN.

El Tesoro precisó que empresas petroleras vinculadas a Irán realizaron aproximadamente USD 4.000 millones en transacciones durante 2024. Decenas de navieras con sede en Irak, los Emiratos Árabes Unidos y Hong Kong -conectadas al transporte de petróleo iraní sancionado- procesaron alrededor de USD 707 millones a través de cuentas estadounidenses ese mismo año.

La alerta de FinCEN instruye a las instituciones financieras a vigilar señales específicas de lavado de dinero en nombre del CGRI. Entre los patrones señalados figuran empresas de reciente constitución que mueven sumas inusualmente elevadas, firmas que enrutan pagos a través de múltiples intermediarios y transacciones conectadas a empresas iraníes de criptomonedas. La medida convierte al sistema financiero global en un instrumento activo de presión económica sobre Teherán.

En materia de comercio petrolero, los bancos deben prestar atención al petróleo etiquetado como "mezcla malaya" para disimular su origen iraní, así como a documentos de embarque falsificados o ausentes y transferencias de crudo entre buques que ocultan la procedencia del cargamento. En abril, el Tesoro ya había enviado cartas a instituciones financieras de China, Hong Kong, los Emiratos Árabes Unidos y Omán, amenazando con sanciones secundarias por operar con Irán.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos advierte sobre lavado de dinero a través de bancos y activos digitales iraníes

El mismo lunes, el Tesoro estadounidense sancionó a 12 personas y entidades -tres iraníes y nueve compañías con sede en Hong Kong y los Emiratos Árabes Unidos- por facilitar la venta y el envío de petróleo iraní a China. Las entidades sancionadas verán bloqueados sus activos en territorio estadounidense, y toda transacción con ellas por parte de personas o empresas de ese país quedará prohibida.

"A medida que las fuerzas militares de Irán intentan reorganizarse desesperadamente, la Furia Económica seguirá privando al régimen de financiación para sus programas de armas, sus representantes terroristas y sus ambiciones nucleares", afirmó el secretario del Tesoro Scott Bessent. El anuncio se produjo días antes de la visita prevista de Trump a Beijing, donde la guerra contra Irán figurará entre los temas centrales junto a las disputas comerciales bilaterales. El viernes previo, el Departamento de Estado ya había sancionado a tres empresas satelitales con sede en China por presuntamente facilitar operaciones militares iraníes.

De forma paralela, el gobierno británico anunció sanciones contra nueve personas -siete de nacionalidad iraní- y tres entidades a las que acusa de llevar a cabo "actividades hostiles" en nombre de Irán que amenazan la seguridad del Reino Unido y la estabilidad regional. Las medidas incluyen congelación de activos, prohibición de viajar e inhabilitación para ejercer cargos directivos.


Estados Unidos y Reino Unido refuerzan sanciones contra Irán para frenar redes de evasión y amenazas a la seguridad global

"Este paquete de sanciones apunta directamente a organizaciones e individuos que amenazan la seguridad en las calles del Reino Unido y la estabilidad en Oriente Medio", declaró la canciller Yvette Cooper. Londres ha sancionado hasta la fecha a 550 iraníes y organizaciones, y sus servicios de inteligencia interior, el MI5, informaron haber desarticulado más de 20 complots "potencialmente letales" respaldados por Irán entre enero de 2022 y noviembre pasado.

Entre los objetivos figura la Red Zindashti, señalada por su presunta vinculación con un grupo armado respaldado por Irán que habría amenazado, planificado o ejecutado ataques en suelo británico. Washington ya había sancionado a esa red dos años antes, indicando que era dirigida por un narcotraficante que operaba bajo órdenes del Ministerio de Inteligencia y Seguridad iraní para asesinar y secuestrar a críticos del régimen.

Las sanciones también alcanzaron a cinco miembros de la familia Zarringhalam, acusados de utilizar fondos para desestabilizar el Reino Unido y Oriente Medio. Tres hermanos del clan -Mansour, Nasser y Fazlolah Zarringhalam- habían sido sancionados el año anterior por Washington por presuntamente operar una red bancaria en la sombra que lavó miles de millones de dólares para evadir restricciones en beneficio de los principales exportadores de petróleo iraníes y del aparato militar del país. Cuatro personas adicionales -dos iraníes, un ciudadano turco y uno azerbaiyano- fueron señaladas por amenazar, planificar o ejecutar ataques, aunque el comunicado oficial no proporcionó detalles sobre esos planes.

El conflicto ha agitado los mercados energéticos mundiales. Teherán ha bloqueado en la práctica el estratégico estrecho de Ormuz, por el que transita cerca de un quinto del petróleo y gas del planeta. Washington flexibilizó algunas sanciones sobre el crudo iraní en marzo para hacer frente a la escasez global de suministro, pero posteriormente volvió a endurecer las restricciones. Irán ha negado en reiteradas ocasiones las acusaciones de actividades hostiles en el exterior.