Tras la derrota en Ecuador, quedó obligado a mirar otros partidos y a sumar puntos clave en las últimas fechas para asegurar su clasificación en la Copa Libertadores.
La caída de Boca frente a Barcelona SC en Guayaquil modificó el panorama del Grupo D de la Copa Libertadores 2026. Con la tabla apretada, el conjunto xeneize no solo deberá enfocarse en sus próximos partidos, sino también prestar atención a lo que ocurra entre Universidad Católica y Cruzeiro.
El escenario actual muestra una paridad absoluta en la zona: Boca, Católica y Cruzeiro comparten seis puntos, mientras que Barcelona, tras su victoria, se metió en la pelea con tres unidades. Este contexto obliga a hacer cuentas y analizar cada posible resultado de cara a la clasificación.
En el corto plazo, el resultado que más favorece a Boca es una victoria de Cruzeiro. En ese caso, el equipo argentino se mantendría en puestos de clasificación, ocupando el segundo lugar y dependiendo en gran medida de sí mismo. Además, el antecedente favorable frente al conjunto chileno podría jugar a su favor en caso de igualdad en puntos.
Si se da ese escenario, el Xeneize tendrá varias combinaciones posibles para avanzar: ganar su último partido ante Universidad Católica le aseguraría el pase, independientemente de lo que ocurra frente a Cruzeiro; también podría clasificarse si vence al equipo brasileño y luego empata con los chilenos.
El panorama cambia si el triunfo es para Universidad Católica. En ese caso, caería al tercer puesto y quedaría fuera de la zona de clasificación directa, lo que complicaría seriamente sus aspiraciones. Allí, la exigencia sería mayor: necesitaría imponerse ante Cruzeiro por una diferencia de dos goles para recuperar terreno.
Un empate entre chilenos y brasileños tampoco sería ideal. Boca quedaría relegado y obligado a sumar en sus dos compromisos restantes, con la necesidad de ganar al menos uno de ellos y no depender exclusivamente de otros resultados. Más allá de las combinaciones, hay un dato que juega a favor del equipo argentino: los dos partidos que le restan se disputarán en La Bombonera, donde mantiene una racha positiva en el torneo continental.
En ese sentido, si logra sumar los seis puntos en juego, no necesitará mirar a nadie más y sellará su clasificación a los octavos de final. El desenlace del grupo promete ser apasionante, con múltiples escenarios abiertos y un margen de error cada vez más reducido.

La FIFA extendió a nivel internacional la pena impuesta por la UEFA y el delantero argentino podría perderse los primeros partidos con la Selección si es convocado.