Economía & Negocios El mercado atento 

La demanda de dólares se desplomó, pero analistas prevén un cambio de rumbo

El BCRA publicó un dato clave que anticipa cómo viene la compra de divisas y todo indica que la cifra tocó uno de los menores niveles en meses

Miercoles, 22 de Abril de 2026

Entre los temas que más está celebrando el gobierno en estos días figura la merma en la demanda de dólares por parte del público. Un informe elaborado por el Banco Central se adelantó que el dato de marzo sobre compra de billetes y activos externos dará un número inferior a los de los últimos cuatro meses, confirmando así la tendencia a la baja.

El dato suele publicarse oficialmente sobre fin de mes, pero un documento elaborado por Vladimir Werning, vicepresidente del BCRA, para presentar ante un grupo de economistas el programa económico adelantó algunas de las previsiones extraoficiales.

Y uno de los puntos principales consiste en probar una correlación entre la compra de dólares y el clima político. Es así que el documento muestra como momento récord de dolarización de los ahorristas el mes de septiembre, justo en la previa de las elecciones legislativas que ganó el oficialismo. En contraste, noviembre muestra un desplome, con una demanda en niveles mínimos de u$s200 millones netos, y luego un rebote sobre fin de año, pero con una tendencia decreciente, en la medida en que el tipo de cambio se estabilizó.

Hablando en plata, sumando las compras netas mantenidas en cuentas bancarias domésticas y las transferidas a cuentas del exterior, la cantidad de dólares que demandó el público se ubicó en torno de u$s1.000 millones, uno de los niveles más bajos desde que en abril del año pasado se anunció el fin del "cepo" para los ahorristas.

Cabe recordar que en febrero, las compras brutas de dólares realizadas por personas físicas ascendieron a u$s2.368 millones.

Las cifras del informe del BCRA son presentadas en términos netos, es decir el atesoramiento puro, una vez que se descontó la salida de dólares por pagos de importaciones y otras obligaciones financieras.

Caso Manuel Adorni: un hijo de jubilada declaró sobre el pago adicional de u$s65.000

Argentina

La causa investiga un presunto enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete. En este marco, declaró el hijo de una de las jubiladas que le habría entregado dinero para adquirir la propiedad que está ubicada en Caballito.


Lo cierto es que el nivel de compras del período post electoral es, en promedio mensual, un tercio de la fase de cierre de la campaña.

El informe de Werning destaca que, además de verificarse una tendencia decreciente de compras de dólares, la porción que tiene destino cuentas bancarias "off shore" es cada vez menor en relación con las que se quedan en el sistema bancario argentino.

Viene el boom exportador, ¿se cae el atractivo del dólar?

Desde la óptica del gobierno, hay una correlación inversa entre la demanda de dólares y la demanda de pesos. Así, durante la turbulencia del año pasado se desplomó la voluntad por mantener pesos, al tiempo que la dolarización del sector privado llegó a la mitad de la base monetaria.

En las últimas semanas, el ministro Toto Caputo ha declarado en repetidas ocasiones que se está recuperando la demanda de dinero. Y esto suele ser asociado a un bajo nivel de compra de dólares, así como a una tendencia a la caída en la cotización. Como los propios funcionarios se encargan de recordar cada vez que pueden, si no fuera porque el Banco Central está comprando en el mercado un promedio diario de más de u$s100 millones, el tipo de cambio estaría aun por debajo del actual precio de $1.375.

Entonces, de acuerdo con esa línea de razonamiento, ¿habría que esperar un desplome en la compra de dólares en los próximos meses? La visión oficialista diría que sí, dado que hay una expectativa de una oleada de ingreso de dólares por la exportación de la cosecha gruesa más el petróleo de Vaca Muerta.

Y, para completar el panorama, habrá un ingreso en el plano financiero, por deuda emitida por empresas privadas. Más concretamente, unos u$s3.200 millones por títulos que ya fueron anunciados pero todavía no efectuaron el ingreso de las divisas al sistema financiero.

Sin embargo, no todos comparten esa visión optimista.

Pronósticos inquietantes

El récord exportador de marzo, con u$s8.645 millones llevó a que los economistas estén recalculando al alza las cifras para este año. Por lo pronto, ya no parece utópico que las exportaciones -inicialmente previstas en u$s90.000 millones- llegue al inédito nivel de u$s100.000 millones.

Y la mayor parte de esa oleada verde se verá en los próximos meses. Para empezar, porque es la época estacional en la que se vende la soja y sus productos derivados, que en conjunto representan un tercio de las exportaciones totales. 

Pero, además, este año hay un componente extra: la disparada en el precio del petróleo, por el conflicto en Medio Oriente, que justo encuentra a Argentina en pleno momento expansivo del yacimiento Vaca Muerta. Por lo pronto, en la balanza de marzo se registraron exportaciones por un nivel récord de u$s1.235 millones, lo que implica una suba anual de 23%.

Pero el dato insólito es que, contra lo que podría pensarse, el récord de marzo no se produjo como consecuencia del salto en el precio del petróleo, sino por una suba de 29% en volumen. La explicación que da el Indec es que hay cierto "delay" entre el momento en que se inician las operaciones aduaneras hasta que se efectiviza la exportación. En consecuencia, las ventas de petróleo de marzo están reflejando todavía los precios que regían 45 días antes.

En consecuencia, los próximos meses dejarán ver el efecto pleno de ese boom en los precios, y el petróleo, que actualmente representa un 14% del total de la exportación nacional, empezará a pelear el protagonismo con los rubros agrícolas

Quién se va a quedar con los pesos

Sin embargo, en medio de esa euforia del Gobierno, hay economistas críticos que, como siempre, marcan el "lado B" y los posibles riesgos de dejarse llevar por un entusiasmo transitorio.

El argumento que plantean estos analistas es que el hecho de que se venga una ola de ingreso de dólares no implica que vaya a derrumbarse la demanda de dólares por parte de los ahorristas. Más bien al contrario, indican que puede llegar a cobrar impulso.

Una explicación para ello es que, ante una acentuación del atraso cambiario -con una cotización del dólar que siga cayendo nominalmente mientras la inflación se ubica encima del 2%-, más temprano que tarde aparecerán quienes consideren que el dólar ya está "demasiado barato" y que es mejor comprar para asegurarse ese precio "piso".

Pero, yendo a un punto de vista más técnico, la explicación es que lo que echará nafta a la demanda de dólares será la propia oferta generada por los exportadores. De hecho, lo que muestra la estadística es que los meses en los que hubo grandes picos de compra de billetes fueron, exactamente, los que mostraron ingresos masivos de divisas. Por ejemplo, septiembre del año pasado, cuando Caputo eliminó temporariamente las retenciones de exportación para estimular a los productores sojeros a liquidar u$s7.000 millones.

Ese mes hubo compra de dólares en las ventanillas de los bancos por u$s5.080 millones. Los compradores fueron 1,8 millón de ahorristas. Si se cuenta además otras operaciones de transferencia de divisas en el exterior, los argentinos demandaron u$s7.759 millones, que descontando los ingresos da un resultado neto de u$s6.577 millones.

Lo que argumentan los analistas es que los productores agrícolas, que son obligados a liquidar esas divisas, automáticamente vuelven a demandarlas, ya sea para hacer frente a obligaciones financieras dolarizadas o para la compra de maquinaria e insumos para la nueva cosecha.

Ese fenómeno se dará con más fuerza este año, dado que el porcentaje de deuda dolarizada ha aumentado, y que los fertilizantes -de los cuales el 80% es importado- se han encarecido más de 25% como consecuencia del aumento del petróleo.

¿Los ahorristas harán el "trabajo sucio?

Pero el "efecto chacarero" no es lo único que cuenta: las tasas de interés están bajando aceleradamente, al punto que ya volvieron a ser negativas contra la inflación y sólo les dejan una renta a quienes hacen la cuenta en términos de dólares -el "carry trade", que implica además descontar el costo por una cobertura contra riesgo de devaluación-.

En ese contexto de márgenes decrecientes, el apetito por los dólares puede exacerbarse. Y, como habrá una oferta de divisas mayor a la habitual, el aumento en la compra no necesariamente generará un salto en la cotización.

Cuando entren los dólares de la exportación -¿u$s40.000 millones entre abril y junio?-, será el propio público el que ayude a evitar el temor de Javier Milei: que la compra de dólares por parte del BCRA se vaya a los precios. Un ingreso neto por saldo comercial de u$s4.000 mensual equivale a inyectar en el mercado $5 billones, si es que todo ese superávit quedara en las arcas del Central. Pero con los ahorristas haciendo el "trabajo sucio", se sacarán pesos de circulación sin que el Tesoro se vea obligado a exagerar su uso de la "aspiradora" en cada licitación quincenal.

Lo curioso del caso es que no resulta contradictorio que los números muestren una recuperación en la demanda de dinero y que, en simultáneo, los argentinos vuelvan a comprar dólares masivamente. Desde el punto de vista nominal, crecerá el agregado monetario por los pesos que inyecte el Central, lo cual tendrá su contrapartida en el crecimiento de las reservas.

De todas formas, hay quienes temen que esa suba simultánea en la demanda por dólares y pesos resulte un equilibrio transitorio. Como dijo Caputo, "no puedo forzar a los argentinos a mantener en el bolsillo pesos que no quieren. Si la demanda por dólares se dispara, los economistas no descartan que el futuro de mediano plazo traiga otra vez una suba en las tasas de interés, sobre todo si el IPC sigue mostrándose duro de bajar.

Fuente: Iprofesional