Dos hombres ingresaron a la vivienda durante la madrugada, recorrieron las habitaciones y huyeron sin llevarse pertenencias. El entorno de la víctima sospecha de un mensaje intimidatorio.
Un hecho de inseguridad con características inusuales sacudió la tranquilidad de la Sexta Sección durante la madrugada de ayer. Alrededor de las 7:00, dos hombres ingresaron a una vivienda, merodearon por los distintos ambientes y, tras encontrarse de frente con una de las personas que dormía en el lugar, escaparon rápidamente. Lo llamativo del caso es que, pese a tener libre acceso a objetos de valor, los intrusos no se llevaron absolutamente nada.
El episodio cobra una dimensión política e institucional debido a que el domicilio pertenece a familiares de Elena Quinteros, la abogada que representa a la mujer que denunció por violencia de género al exsubsecretario de Justicia, Marcelo D'Agostino. Cabe recordar que dicha presentación judicial provocó la renuncia inmediata del funcionario hace pocas semanas, en un caso que sacudió los cimientos del área de Seguridad y Justicia de la provincia.
Según el registro de las cámaras de seguridad, los sujetos actuaron con una impunidad asombrosa, recorriendo la casa como si tuvieran conocimiento previo de que el inmueble podía estar vacío. Sin embargo, al ingresar a una de las habitaciones, la víctima despertó y comenzó a gritar, lo que provocó la huida de los delincuentes. Las imágenes, que ya están en manos de los investigadores, muestran con claridad los rostros de ambos atacantes.
Desde el entorno de la abogada Quinteros manifestaron su preocupación y señalaron que, aunque podría tratarse de una "casualidad", la dinámica del hecho no coincide con un robo convencional. En la denuncia original contra D'Agostino, se mencionaban presuntas presiones del exfuncionario hacia la denunciante, alardeando de su supuesta influencia en la Justicia y la política, lo que alimenta las sospechas de un posible trabajo de inteligencia previo.
"No parece un robo común; entraron directamente, buscaron algo que no eran bienes materiales y se sorprendieron al hallar gente", explicaron allegados a la familia. Esta falta de interés por objetos de valor es lo que lleva a la querella a considerar el evento como una posible maniobra de amedrentamiento vinculada a la causa de violencia de género que tramita en la justicia mendocina.
Tras la denuncia formal realizada el sábado por la mañana, la oficina fiscal correspondiente ha iniciado una investigación de oficio para identificar a los intrusos. La Justicia deberá determinar ahora si se trató de un intento de robo frustrado por los gritos de la víctima o si, efectivamente, existe una conexión directa entre este ingreso domiciliario y el proceso judicial que involucra al exsubsecretario de Justicia.