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Milei y la guerra en Irán: entre riesgos, beneficios y una opinión pública que reclama la neutralidad

El Presidente expone a Argentina a un mayor nivel de visibilidad y a eventuales peligros en materia de inteligencia y ciberseguridad. Como contraparte puede obtener respaldo diplomático y financiero.

Viernes, 10 de Abril de 2026

La política exterior de Javier Milei hacia Medio Oriente, marcada por su apoyo a Estados Unidos e Israel -socios frecuentes de su administración- en la guerra con Irán, expone a Argentina a un mayor nivel de visibilidad en el tablero global.

En medio de la escalada del conflicto bélico, el Presidente llegó a afirmar que "vamos a ganar", calificó a Irán como "enemigo" y declaró la Guardia Revolucionaria iraní -un grupo militar y político- como organización terrorista.

Ese posicionamiento podría implicar riesgos para el país, aunque no sean inminentes ni repliquen los antecedentes de los atentados a la Embajada de Israel (1992) y a la AMIA (1994), sino que se vinculen más bien con eventuales impactos en materia de inteligencia y ciberseguridad, indicaron especialistas consultados por El Economista.

Al mismo tiempo, esa estrategia le aporta a Milei beneficios concretos. El alineamiento con el eje Washington-Tel Aviv lo consolida como un socio confiable para el EE.UU. de Donald Trump, con efectos que podrían traducirse en respaldo diplomático y eventualmente financiero.

En paralelo, una serie de encuestas permite vislumbrar un dato clave: la sociedad argentina muestra una preferencia por la neutralidad antes que por el alineamiento activo.

Trump y Milei en la Casa Blanca

Riesgos y beneficios

En términos de seguridad, el principal riesgo del endurecimiento de la postura frente a Irán no pasa por la inminencia de un atentado, sino por el aumento del nivel de exposición internacional de Argentina. Así lo planteó Juan Negri, director de la carrera de Estudios Internacionales de la Universidad Di Tella, quien advirtió que el mayor involucramiento eleva la visibilidad del país.

"No creo que haya ningún tipo de evidencia para afirmar un peligro concreto inminente a nivel AMIA, pero tampoco podemos decir que el riesgo es cero", señaló. En ese sentido, explicó que lo que cambia es la exposición: "Una Argentina más confrontativa con Irán puede volverse un blanco en términos simbólicos y diplomáticos, incluso en materia de inteligencia y ciberseguridad".

Desde otra perspectiva, Anabella Busso, profesora de política internacional latinoamericana en la Universidad Nacional de Rosario, advirtió que la declaración de la Guardia Revolucionaria de Irán como organización terrorista es "peligrosa" en tanto puede escalar las tensiones. "El gobierno iraní podría tomar acciones militares por fuera del espacio de Medio Oriente y Argentina ya está preavisada; hay declaraciones del gobierno de Irán muy duras con respecto a la política de Milei".

Además, afirmó que el enfoque libertario responde más a motivaciones ideológicas que a criterios profesionales o pragmáticos.

En paralelo, la política exterior le reporta beneficios políticos concretos a Milei. Negri sostuvo que el alineamiento con EE.UU. e Israel refuerza la identidad internacional del Gobierno y consolida el vínculo con Trump. "El alineamiento geopolítico puede traducirse en respaldo político y, eventualmente, en apoyos financieros o diplomáticos", explicó.

A esto se suma un rédito político interno del posicionamiento: "Le sirve para construir su identidad opuesta al kirchnerismo, como una ruptura con el pasado, y también una narrativa ideológica antiterrorista", agrega el politólogo.

Encuestas

Sin embargo, la opinión pública muestra una tendencia clara hacia la neutralidad. Según datos de Escenarios Consultora, el 72% de los encuestados prefiere que Argentina mantenga una posición neutral en el conflicto, frente a un 16,5% que opta por alinearse con EE.UU. e Israel y un 5,9% que propone un acercamiento a países como China o Rusia.

Informe "Los argentinos frente a la guerra" de Escenarios Consultora

En términos de afinidades, el 53,9% declara no simpatizar con ninguno de los actores en guerra. Entre quienes expresan preferencia, EE.UU. concentra un 18,5%, Irán un 11,9% e Israel un 11%.

Respecto de los efectos del conflicto en Argentina, el 47,2% considera que el principal impacto será económico, vinculado a la suba de precios de energía o combustibles. Un 16,8% menciona los riesgos de seguridad o terrorismo y, más atrás, un 8,4% se refiere las tensiones diplomáticas.

La percepción de riesgo es elevada: el 63,5% cree que la guerra aumenta mucho o bastante la probabilidad de atentados terroristas en el mundo.

Informe "Los argentinos frente a la guerra" de Escenarios Consultora

En la misma línea, la encuesta de Opina Argentina refuerza esa tendencia: el 70% sostiene que el país debería mantener un rol neutral, frente a un 24% que apoya el alineamiento con EE.UU. e Israel y un 3% que opta por Irán. Incluso entre votantes de La Libertad Avanza en 2023, la opinión aparece dividida entre neutralidad (49%) y apoyo al alineamiento a los socios de Milei (45%), mientras que entre votantes del peronismo la preferencia por la neutralidad es mayoritaria (92%).

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