Un informe privado anticipó datos del Banco Central. La irregularidad en créditos se cuadruplicó desde octubre de 2024 y, en billeteras virtuales, roza el 30%.
La crisis económica golpea los bolsillos de los argentinos. Un reciente informe elaborado por la consultora 1816, y revelado por la periodista Rosalía Costantino, expuso cifras alarmantes que anticipan el próximo reporte oficial del Banco Central (BCRA): la mora en el pago de créditos sigue rompiendo récords históricos.
El nivel de irregularidad (es decir, los atrasos mayores a 90 días) muestra una curva en ascenso ininterrumpido que ya superó los picos de crisis económicas previas, impulsada por las altas tasas de interés y la caída de los ingresos reales.
Multiplicación de la deuda: La mora de las familias en el sistema financiero tradicional se multiplicó por 4 desde octubre de 2024.
El salto de febrero: La irregularidad de las familias en las entidades financieras saltó del 10,6% (registrado en enero) al 11,2% en febrero de 2026.
Récord histórico: Al observar la serie mensual histórica, este 11,2% de mora familiar impulsado por la etapa de "Tasas altas Milei" supera con creces los picos registrados durante la crisis subprime (2008/2009), la crisis de la gestión de Mauricio Macri (2018/2019), la pandemia (2020/2021) e, incluso, es más alto que los índices registrados tras la salida de la Convertibilidad.
Empresas y sector privado: La mora de las empresas también experimentó una suba, pasando del 2,8% al 2,9%. Como resultado, la mora total del sector privado no financiero creció del 6,4% al 6,7%.
El gráfico de entidades "No Financieras" (que incluye a las billeteras virtuales) muestra una curva de irregularidad que escaló sin freno desde finales de 2024.
Para febrero de 2026, la mora de las familias en este tipo de plataformas trepó al 29,9% (un 30% promedio). Esto significa que 3 de cada 10 personas que pidieron dinero a través de estas aplicaciones de tecnología financiera no pueden devolverlo.

La consultora preferida de los banqueros adelantó que el Gobierno tendrá una segunda chance en el mercado internacional, que esta vez no puede desechar.