La volatilidad en la región sacude a los precios globales. "Cualquier embarcación que intente adentrarse será destruida", señalaron las autoridades iraníes
Irán suspendió el tránsito de petroleros por el Estrecho de Ormuz en respuesta a los recientes ataques de Israel en territorio libanés. La medida volvió a tensionar el comercio energético global.
La decisión fue difundida por la agencia estatal Fars. Se produjo en paralelo a la intensificación de las acciones militares israelíes en Líbano.
La interrupción del paso fue inmediata, según la información oficial. "Simultáneamente con los ataques de Israel a Líbano, el tránsito de petroleros por el Estrecho de Ormuz ha sido detenido", indicó Fars.
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Esto se debe a los ataques de Israel contra el Líbano.
Se trata de una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, clave para el transporte de petróleo y gas, por lo que cualquier restricción impacta de forma directa en los mercados internacionales.
La amenaza militar iraní a los buques en la zona
La Armada iraní emitió mensajes directos a las naves que permanecen en el área. Las autoridades advirtieron que ningún buque debe intentar cruzar sin autorización previa.
"Cualquier embarcación que intente adentrarse en el mar será atacada y destruida", señalaron. La declaración fue confirmada por diversas fuentes marítimas y replicada por el diario británico The Guardian.
Durante las horas posteriores al anuncio, el tránsito en el estrecho permaneció prácticamente paralizado. La amenaza de represalias militares disuadió a los operadores.
Cientos de barcos quedaron a la espera de definiciones. Fuentes del sector indicaron que la situación generó una parálisis sin precedentes en semanas.
Cuántos petroleros quedaron varados tras el cierre
Datos de la plataforma de monitoreo MarineTraffic registraron la presencia de al menos 426 petroleros en la zona. Además, había 34 buques transportadores de gas licuado de petróleo y 19 de gas natural licuado.
Muchos de ellos quedaron detenidos como consecuencia directa de la interrupción. La magnitud del bloqueo reflejó el peso estratégico del Estrecho de Ormuz en el suministro energético mundial.
El corredor marítimo había sido cerrado formalmente el 2 de marzo. Desde entonces, el paso quedó limitado a buques autorizados por Teherán.
Esto generó demoras en la distribución de petróleo hacia mercados clave en Asia, Europa y otras regiones dependientes del suministro energético de Medio Oriente.
La tregua entre EE.UU. e Irán que cambió el panorama
La situación comenzó a mostrar leves cambios tras la entrada en vigor de un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. La tregua, acordada por un período de dos semanas y mediada por Pakistán, puso fin -al menos de manera provisoria- a seis semanas de enfrentamientos en distintos puntos de Oriente Medio, un conflicto que dejó miles de víctimas y afectó el suministro energético global.
El anuncio fue realizado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Ocurrió pocas horas antes del vencimiento de un plazo fijado por su administración para la reapertura del corredor marítimo.
En ese marco, la agencia Fars informó que dos petroleros recibieron autorización excepcional para atravesar el estrecho durante la mañana del miércoles. El permiso fue interpretado como una señal de distensión parcial.
Sin embargo, las restricciones generales continuaban vigentes. Quedaban sujetas a coordinación con las fuerzas armadas iraníes.
Imágenes captadas el 8 de abril frente a la costa de Musandam, en Omán, mostraron los primeros movimientos de embarcaciones tras semanas de parálisis. Las tomas reflejaron una reanudación gradual y controlada de la navegación.
Se observaron cruces puntuales en distintas franjas horarias. Aun así, el flujo de tráfico se mantenía muy por debajo de los niveles habituales.
Trump anunció aranceles del 50% y advirtió sobre sanciones
Trump aseguró que su gobierno mantiene conversaciones con Irán para avanzar en un eventual alivio de aranceles y sanciones. Sostuvo que varios puntos del plan de alto el fuego ya fueron consensuados.
Entre ellos mencionó compromisos vinculados al programa nuclear iraní. No obstante, el mandatario también lanzó nuevas advertencias en el plano comercial.
A través de sus redes sociales, afirmó que Estados Unidos impondrá aranceles del 50% a cualquier país que suministre armamento a Irán. "No habrá exclusiones ni excepciones", advirtió.
El mensaje refuerza la presión internacional sobre Teherán. La evolución del tránsito en el Estrecho de Ormuz se mantiene bajo estrecha vigilancia por parte de los mercados y actores geopolíticos, dado su papel central en el abastecimiento energético mundial.
Si bien la tregua abrió una ventana para la normalización parcial de las operaciones, la continuidad del flujo dependerá de la estabilidad del acuerdo. También pesarán las condiciones de seguridad en la región.
Fuente: Iprofesional