Las escalas salariales del convenio de la Federación Gráfica Bonaerense reflejan una mejora significativa del ingreso en moneda estadounidense entre 2023 y 2026. El cambio se explica por la recomposición nominal de los sueldos, un tipo de cambio más estable y una menor inflación.
Un análisis de las escalas salariales del convenio de la Federación Gráfica Bonaerense (FAIGA) muestra un cambio marcado en el poder adquisitivo de los trabajadores cuando se lo mide en dólares. Mientras en agosto de 2023 el salario básico de la categoría más baja rondaba los 179.787 pesos, equivalentes a unos 238 dólares con un tipo de cambio cercano a los 750 pesos, en 2026 ese mismo convenio fija ingresos iniciales en torno al millón de pesos, unos 700 dólares al valor actual de la divisa.
La diferencia no es solo nominal. Durante años, los salarios argentinos tendieron a crecer en pesos pero perder terreno en dólares por efecto de la inflación y las sucesivas devaluaciones. En el nuevo escenario, en cambio, la mayor estabilidad cambiaria permitió que las actualizaciones salariales tengan un impacto más visible sobre el ingreso real de los trabajadores.
El cambio también es interpretado como una señal del nuevo esquema económico. Entre los factores que explican esta mejora aparecen la corrección del tipo de cambio, la desaceleración inflacionaria, una mayor previsibilidad en las negociaciones paritarias y un contexto macroeconómico con menor volatilidad. Bajo ese marco, los incrementos salariales ya no quedan tan rápidamente licuados por la suba de precios o el deterioro del peso.
En ese sentido, el caso del sector gráfico es leído como un ejemplo de una tendencia más amplia. La mejora del salario en dólares no solo representa una recomposición del ingreso, sino que también impacta sobre la capacidad de ahorro, el atractivo del empleo formal y la percepción de recuperación del poder adquisitivo tras años de deterioro.
Así, el salto registrado entre 2023 y 2026 marca un contraste con el período anterior, en el que los sueldos podían parecer altos en moneda local pero resultaban cada vez más bajos en términos de dólares. Para quienes destacan este proceso, el dato expone uno de los efectos más concretos del nuevo modelo económico: ingresos que vuelven a ganar peso en una moneda fuerte.