El fin de semana largo de Semana Santa dejó resultados dispares para el turismo en la Argentina: pese a que aumentó la cantidad de viajeros, el gasto real evidenció una caída, lo que reflejó un cambio en los hábitos de consumo.
Según un informe publicado este domingo por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), 2.852.256 personas viajaron por el país; un 5,6% más que en el mismo período de 2025. El impacto económico total fue de $808.198 millones, incluyendo gastos en alojamiento, transporte, comida, recreación y compras. No obstante, al ajustar por inflación, el gasto mostró una disminución interanual del 18,9%, lo que indicó una actitud más cautelosa por parte de los turistas.
En promedio, cada persona gastó $108.982 por día, lo que representó una caída real del 8,4% en comparación con el año pasado. A su vez, la estadía media se redujo a 2,6 noches, un 16,1% menos que en 2025, consolidando la tendencia hacia viajes más breves.
Desde CAME explicaron que este comportamiento responde a un perfil de turista más prudente, que prioriza el control del presupuesto y opta por opciones más económicas o actividades gratuitas, en un contexto marcado por el costo del transporte y la situación económica general.
Entre otros puntos destacados, la entidad mencionó que "las redes sociales fueron la principal inspiración para viajar" y el "52% de los turistas definió su destino en base a sugerencias de familiares y amigos".
"Una familia tipo necesitó en promedio más de $ 1,1 millones para viajar dentro del país durante Semana Santa, equivalente al 69% de un salario medio. Según un informe del Instituto de Economía de la UADE (INECO), el costo de viajar dentro de la Argentina puede variar hasta más del triple según el destino. Mientras lugares como Bariloche superan ampliamente un salario promedio, otros destinos más accesibles igualmente representan casi la mitad de los ingresos mensuales", remarcó el informe.
Semana Santa 2026: los lugares más elegidos
En cuanto a los destinos, se observó una distribución más amplia. Los clásicos como Bariloche, Puerto Iguazú, Salta, Mendoza, Mar del Plata y la Ciudad de Buenos Aires mantuvieron altos niveles de ocupación, aunque también crecieron destinos emergentes y localidades del interior con propuestas más accesibles.
El norte argentino tuvo un protagonismo destacado, especialmente en provincias como Jujuy, Tucumán y Salta, impulsadas por la oferta religiosa y cultural propia de estas fechas. También se destacaron destinos naturales como Misiones, la cordillera neuquina y ciudades bonaerenses como Tandil.
En lo que va del año, ya hubo tres fines de semana largos, en los que viajaron más de 6,8 millones de turistas y se generó un gasto total de $2,04 billones. Esto confirma que el turismo interno sigue activo, aunque con señales de moderación en el consumo

.webp)


.webp)