El legislador presentó un proyecto que busca reinstaurar un precio diferencial de los combustibles para la provincia.
En medio de tensiones políticas y económicas, el Gobierno nacional se encuentra replanteando su estrategia comunicacional tras las repercusiones del caso que involucra a Manuel Adorni, mientras analiza el impacto en la imagen del presidente Javier Milei. En paralelo, en Mendoza se reavivó un reclamo histórico vinculado al precio de los combustibles, que suma presión al escenario político.
El presidente del bloque de diputados justicialistas, Germán Gómez, presentó un proyecto que busca reinstaurar un precio diferencial de los combustibles para la provincia. La iniciativa surge en un contexto de aumentos constantes: en marzo se registraron hasta 13 subas, con incrementos diarios que oscilaron entre los 20 y 40 pesos por litro.
Gómez en una entrevista de Mnews Radio, El Observador Mendoza recordó que Mendoza supo contar durante una década con un esquema diferencial, respaldado por un acuerdo con YPF, que establecía valores por debajo del promedio nacional. La medida se sustentaba en el rol estratégico de la provincia como productora de hidrocarburos y sede de una de las refinerías más importantes del país.
Sin embargo, según denunció el legislador, ese acuerdo dejó de cumplirse en los últimos dos años. "Hoy Mendoza paga combustibles más caros que otras provincias que ni siquiera producen petróleo", afirmó. Como ejemplo, señaló que la nafta súper en la provincia ronda los 2027 pesos, mientras que el promedio nacional se ubica cerca de los 1999.
El diputado también cuestionó la falta de acción del gobierno provincial para defender este beneficio histórico y apuntó directamente contra la gestión local por no exigir el cumplimiento del acuerdo. "Esto se resuelve con un gobernador que defienda los intereses de Mendoza", sostuvo.
Además, Gómez advirtió sobre el impacto directo en la producción: el mayor costo del combustible encarece actividades clave como el uso de maquinaria agrícola, lo que afecta la competitividad regional. A esto se suma una fuerte carga impositiva, ya que -según indicó- cerca del 50% del precio final corresponde a impuestos nacionales y provinciales.
Si bien reconoció el contexto internacional marcado por el aumento del precio del crudo, el legislador consideró que la problemática local excede esa variable. En ese sentido, señaló la caída sostenida de la producción petrolera en Mendoza y la migración de empresas hacia otras provincias con mejores condiciones.
En un escenario donde la Argentina se ubica entre los países con combustibles más caros de Latinoamérica, el debate sobre los precios vuelve a instalarse con fuerza, combinando factores económicos, políticos y estructurales. Mientras tanto, el Gobierno nacional redefine su estrategia comunicacional en un clima de creciente sensibilidad pública.