El conflicto en Medio Oriente sigue con nuevos ataques, tensiones en Ormuz y repercusiones globales.
La tensión en el estrecho de Ormuz sumó un nuevo capítulo este viernes, después de que la Guardia Revolucionaria de Irán confirmara que sus fuerzas interceptaron tres buques que intentaban atravesar el corredor marítimo. En paralelo, Teherán endureció su postura al advertir que el paso queda vedado para embarcaciones vinculadas a países aliados de Estados Unidos e Israel.
Según el comunicado difundido por Sepah News - sitio web relacionado a la dirigencia de la Guardia -, el incidente se produjo horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegurara que el estrecho permanecía abierto. "Esta mañana, tras las mentiras del corrupto presidente estadounidense que afirmaba que el estrecho de Ormuz estaba abierto, tres buques portacontenedores de diferentes nacionalidades fueron interceptados tras una advertencia de la Armada de la Guardia Revolucionaria", señaló el cuerpo militar.

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En ese contexto, la consultora Kpler identificó al menos dos portacontenedores de la naviera china COSCO que intentaron cruzar el estrecho frente a la costa iraní, pero debieron abortar la maniobra y regresar. Ambos buques, de acuerdo con la firma, permanecían en el Golfo desde el inicio de la guerra, desatada tras los ataques de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
Mientras tanto, Washington esboza su respuesta. Horas atrás, Trump había optado por estirar los tiempos de negociación con Teherán y anunció un cese al ataque de la infraestructura energética iraní hasta el próximo 6 de abril.
La decisión fue comunicada a través de Truth Social y respondió, según el propio mandatario, a un pedido formal de Teherán. El nuevo plazo amplía en diez días el límite original, que vencía este viernes. "Las conversaciones continúan y, pese a las declaraciones erróneas de los Medios de Noticias Falsas y de otros, van muy bien", sostuvo Trump.
La decisión es una extensión de la medida tomada días antes, cuando Trump había dado un margen de 48 horas para la reapertura del paso -por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial- y había advertido sobre posibles ataques a centrales eléctricas si no había avances.
Desde entonces, la Casa Blanca fue prorrogando el ultimátum en función de señales que considera positivas en las negociaciones.
Según Washington, Irán permitió recientemente el paso de diez petroleros estadounidenses, lo que fue interpretado como un gesto de distensión. Trump incluso calificó esa decisión como una "súplica" para alcanzar un acuerdo, aunque mantuvo la presión sobre el régimen iraní.
Fuente: Ámbito