El Cholo y sus tres hijos comparten el amor por el fútbol, pero no todos alientan por el mismo club y tienen sus preferencias.
Diego Simeone está profundamente ligado al mundo del fútbol. A lo largo de los años, tanto él como sus hijos, Giovanni, Giuliano y Gianluca, construyeron su propio camino dentro del deporte. Sin embargo, más allá de la profesión, hay otro punto en el que no todos coinciden: los colores que defienden como hinchas.
Por un lado, Giuliano Simeone y Gianluca Simeone se identifican con River Plate. En el caso de Giuliano, su postura quedó clara recientemente cuando afirmó que no vestiría la camiseta rival: "¿Si me llama Román? No, no hay ninguna chance", lanzó en una charla con el podcast Lo Del Pollo, en referencia a Juan Román Riquelme.
Gianluca, en tanto, explicó de dónde nació su fanatismo: "Cuando mi papá gana el Clausura 2008 me hice hincha. Mi mamá también era de River", contó en una entrevista con ESPN, marcando ese momento como clave en su vínculo con el club de Núñez.
Sobre esta división familiar, Gianluca aportó un detalle que refleja el clima puertas adentro: "Después del Clausura que ganó mi papá, Giuli y yo nos hicimos de River y Giovanni de Racing. A veces nos gastamos antes de algún partido, pero ahora ya no, je".
Más allá de las preferencias, la relación de la familia con River tiene su peso. Simeone dirigió al equipo durante gran parte de 2008, aunque no llegó a jugar en el club. Giovanni, en cambio, sí tuvo su paso por la Primera, con 33 partidos y cuatro goles, antes de emigrar al fútbol europeo. Sus hermanos también pasaron por las inferiores, aunque rápidamente continuaron sus carreras en el exterior, consolidando una dinastía futbolera que trasciende camisetas.

El piloto argentino estuvo en la primera conferencia de prensa previa a la carrera en Suzuka y declaró con optimismo sobre la chance de correr en Buenos Aires.