La Cámara de Diputados retomará este jueves la discusión pública sobre el proyecto que ya cuenta con media sanción del Senado. La segunda jornada estará enfocada en intervenciones virtuales y llega después de un primer día atravesado por protestas ambientalistas, cuestionamientos opositores y objeciones judiciales al formato elegido.
Tras una primera jornada cargada de tensión dentro y fuera del Congreso, la audiencia pública por la reforma de la Ley de Glaciares continuará este jueves desde las 10 con una nueva reunión organizada por las comisiones de Recursos Naturales y de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados. La convocatoria forma parte del tratamiento del expediente 0072-S-2025, un proyecto en revisión que modifica la Ley 26.639 de protección de glaciares y ambiente periglaciar.
La segunda fecha estará concentrada en exposiciones de inscriptos de las provincias y, según el esquema difundido para el debate, se desarrollará con participación virtual y modalidades complementarias habilitadas por la Cámara baja. La convocatoria oficial previó audiencias los días 25 y 26 de marzo, de 10 a 19, y agregó mecanismos de intervención a distancia a través de los canales oficiales de Diputados.
La discusión se produce en medio de un fuerte rechazo de organizaciones ambientales y bloques opositores, que cuestionan el límite impuesto por el oficialismo a las exposiciones orales. La Justicia ya rechazó un pedido de suspensión de las audiencias presentado por ONG, pero el planteo dejó abierto el conflicto político y judicial por el formato, ya que los demandantes sostuvieron que la restricción vulnera garantías de participación pública en temas ambientales.
En paralelo, un grupo de diputados de distintos bloques presentó una impugnación formal contra la audiencia y advirtió que podría insistir en la judicialización del proceso. Entre los principales cuestionamientos figuran la reducción del número de oradores, los criterios de selección y la presunta afectación del principio de participación ciudadana previsto en la legislación ambiental y en el Acuerdo de Escazú.
El primer día del debate estuvo marcado por protestas de ambientalistas en las inmediaciones del Congreso y por un tono mayoritariamente crítico hacia la reforma. Según la cobertura parlamentaria y periodística, buena parte de los expositores apuntó contra la posibilidad de habilitar actividades económicas en zonas periglaciares hoy alcanzadas por restricciones, mientras la oposición volvió a denunciar que el procedimiento fue recortado frente a una inscripción masiva de ciudadanos y organizaciones.
El proyecto en discusión ya fue aprobado por el Senado y redefine el alcance de las áreas protegidas para permitir exploración y explotación en determinadas zonas que hoy permanecen vedadas. Con el cierre de esta segunda jornada, el oficialismo buscará dejar atrás la etapa de audiencias y avanzar hacia la discusión parlamentaria en comisiones, paso previo a una eventual votación en el recinto de Diputados.