"Adelantás a alguien con el turbo, en la siguiente recta se te agota la batería y entonces él te adelanta de nuevo. No tiene ningún sentido. Es una broma", se quejó el neerlandés. "Max realmente está viviendo un espectáculo de terror", afirmó el hombre de Mercedes.
Max Verstappen no está nada contento con el cambio de reglamento técnico y los renovados monoplazas de la Fórmula 1. Y ni se preocupa en ocultarlo. El neerlandés fue desde el principio el mayor detractor de la nueva era de la categoría reina, a la que durante los entrenamientos de pretemporada había definido como una "Fórmula E con esteroides". Tras cerrar un Gran Premio de China para el olvido -fue noveno en el Sprint y abandonó en la final-, volvió a criticar con dureza las reglas que transformaron al deporte que ama en "una carrera de Mario Kart".Y desde Mercedes lo acusaron de hablar desde la bronca de un comienzo de campeonato difícil.
"Es terrible. Si a alguien le gusta esto, no tiene ni idea de automovilismo. No hay nada de diversión, es como jugar a Mario Kart. Esto no son carreras", afirmó el tetracampeón mundial, que está sufriendo en pista con el nuevo auto de Red Bull, la escudería con la que dominó entre 2021 y 2024.
"Fijate cómo se corre: adelantás a alguien con el turbo, en la siguiente recta se te agota la batería y entonces él te adelanta de nuevo. No tiene ningún sentido. Es una broma", se quejó Verstappen, llevando otra vez la atención sobre los motores híbridos, que se alimentan en partes iguales de la combustión interna y de la batería eléctrica.
Es que el reglamento de carrera permite a los pilotos activar un botón de boost -que ya varios compararon con los "honguitos" del videojuego de Nintendo- para obtener un extra de potencia con la batería y adelantar a un rival que esté a menos de un segundo. Pero por la manera que funcionan las nuevas unidades de potencia, así se arriesgan a que la batería se les vacíe de inmediato y a no poder defender (y perder muy rápido) la posición ganada.
Y si bien en pista se registraron muchos más adelantamientos -en Australia, la F1 dijo que este año hubo casi el triple que el año pasado-, los críticos aseguran que no es por capacidad y reacción de los pilotos, sino por esa característica de los motores.
"Como ya dije antes: esto no tiene nada que ver con las carreras. Y lo diría incluso si yo mismo estuviera ganando, porque me importa el producto que es el automovilismo", señaló el neerlandés de 28 años, que tras la cita de Australia había pedido el regreso de "la auténtica F1". "No se trata de que esté enojado por estar en el lugar que estoy, porque, en realidad, ahora lucho incluso más. Para mí esto es ridículo", agregó.
"Creo que hablo en nombre de la mayoría de los pilotos. Por supuesto, algunos dirán que es fantástico, porque ganan carreras, lo cual es lógico. Si tenés una ventaja, ¿por qué ibas a renunciar a ella? Eso también lo entiendo. No soy tonto. Pero si lo miras desde la perspectiva del deporte, simplemente no está bien. Y si hablás con la mayoría de los pilotos, no es lo que nos gusta", reflexionó el de Red Bull, que marcha octavo en el campeonato.
Preguntado por las posibilidades de rescatar el reglamento con un cambio a motores V8, afirmó: "No veo que vaya a pasar el año que viene. Y eso me duele".
Verstappen -que abandonó en Shanghai en la vuelta 46 por problemas de refrigeración de la unidad de potencia- señaló que tampoco a los "verdaderos fanáticos de la F1" les gusta el nuevo reglamento. Las miles de críticas que se pueden leer en las redes sociales como respuesta a las publicaciones en las cuentas oficiales de la categoría demuestran que tiene razón. Pero el neerlandés teme que los dueños de los derechos comerciales de la Máxima, que son al fin de cuenta los que toman las decisiones, ignoren esas voces opositoras.
"Quizás a algunos aficionados les guste, pero esos no entienden de carreras. Esperemos que podamos deshacernos de esto lo antes posible", advirtió. Y cerró: "Hay un creciente segmento de la audiencia que no entiende el automovilismo. Y los dueños de los derechos piensan "Bueno, mientras lo vean, está bien". Espero que no piensen así porque en algún momento esto se volverá en contra como un boomerang y va a arruinar el deporte".
La respuesta de Wolff, tras el nuevo 1-2 de Mercedes
Las críticas de Verstappen a la Fórmula 1 revitalizaron la "rivalidad" entre Red Bull y Mercedes, el equipo que arrancó como dominador del campeonato y en China volvió a copar los dos primeros escalones del podio con la victoria de Kimi Antonelli y el segundo lugar de George Russell (posiciones invertidas a las de Australia). Porque Toto Wolff, director ejecutivo de la escudería alemana, afirmó que las duras palabras del neerlandés responden más al difícil comienzo de campeonato que a verdaderos problemas con el reglamento.
Wolff, feliz por el 1-2 de Mercedes, asegurí que Verstappen habla desde la bronca por su mal arranque de campeonato.
"Max realmente está viviendo un espectáculo de terror", afirmó Wolff. "Cuando mirás las imágenes (de la cámara) abordo que tuvo en la clasificación del sábado, se ve que el auto es simplemente horrendo de conducir. Es obvio, pero no es lo mismo con muchos otros equipos".
El austríaco reconoció que ciertos aspectos de las regulaciones de 2026 pueden mejorarse, incluido el lift and coast en la clasificación, pero defendió la nueva F1 y afirmó que la información que maneja la categoría es que a los fanáticos "les encanta".
"Si te sentás frente a un televisor o frente a una pantalla, incluso Max diría que en la de Shanghai fue una carrera interesante en la parte delantera", opinó. "Desde una perspectiva de entretenimiento, creo que lo que vimos hoy entre Ferrari y Mercedes fue buena competición, muchos adelantamientos. Todos formamos parte de la Fórmula 1 cuando no había sobrepasos, literalmente. A veces somos demasiado nostálgicos sobre los viejos tiempos, pero creo que el producto hoy es bueno en sí mismo. También vimos bastante lucha en el pelotón del medio, y eso, creo, es lo positivo".
Y agregó: "La clasificación a fondo sería agradable. Pero cuando mirás a los espectadores y la emoción que hay en vivo, los aplausos cuando hay adelantamientos, y también en las redes sociales, los aficionados más jóvenes, la gran mayoría en todos los grupos demográficos disfruta del deporte en este momento. Siempre podemos ver cómo mejorar. Pero en este momento, todos los indicadores dicen que a la gente le encanta. Hablé con Stefano (Domenicali, presidente de la F1) y él dice lo mismo. Creo que lo que para algunos no es lo más agradable es conducir el coche".
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El argentino viene de tener una de sus mejores actuaciones en la categoría durante el GP de China, donde sumó un punto.