El organismo fundamentó las "crecientes probabilidades" de aparición de El Niño en "la gran cantidad de calor en la subsuperficie oceánica" y en "el debilitamiento previsto de los vientos alisios de baja altura".
El organismo fundamentó las "crecientes probabilidades" de aparición de El Niño en "la gran cantidad de calor en la subsuperficie oceánica" y en "el debilitamiento previsto de los vientos alisios de baja altura".
Una y otra fase extremas no son periódicas porque no se suceden de manera regular, pero sí se van alternando cada cierto tiempo y provocan distintos efectos en los países americanos.
El último análisis de la NOAA certifica que La Niña, en vigor en los últimos meses, continuó a lo largo de todo el mes de febrero de 2026, manteniendo la temperatura de la superficie del mar por debajo de la media en la zona centro-este del Pacífico ecuatorial, y augura que la situación de ENSO neutral permanecerá hasta finales de la próxima primavera.
La agencia reconoce que las previsiones de los modelos son "relativamente menos precisas en esta época del año", pero fundamenta las "crecientes probabilidades" de aparición de El Niño en "la gran cantidad de calor en la subsuperficie oceánica", así como en "el debilitamiento previsto de los vientos alisios de baja altura".
Además, califica de "muy incierta" todavía la intensidad potencial del fenómeno, con una probabilidad de 1 entre 3 de que pueda llegar a ser "fuerte" en el período entre octubre y diciembre de 2026.
La NOAA es la agencia científica estadounidense especialmente dedicada al análisis e interpretación del clima, la atmósfera y los océanos y se encarga, entre otras misiones, de emitir las alertas de huracanes, tormentas y otros fenómenos ambientales de efectos problemáticos sobre el entorno socioeconómico.

Katz asegura que la destrucción de un puente en el sur "es solo el comienzo" y acusa a Beirut de "engaño".