En pocos días, un comercio de calle Perito Moreno fue víctima por cuarta vez de una par de delincuentes. Los vecinos ya habían advertido de la desidia policial. La Comisaría Séptima brilla por su ausencia.
La inseguridad en Mendoza no se frena y Godoy Cruz no es la excepción. Nuevamente un comercio ubicado en calle Perito Moreno sufrió un robo de un par de delincuentes.
Es el cuarto delito en pocas semanas y todo quedó grabado a través de la cámara del lugar. Con la misma violencia e impunidad que en las anteriores tres oportunidades y a cara descubierta, los delincuentes rompieron un vidrio y se llevaron varios artículos sin oposición.
Mientra esto se da con asiduidad y los cacos hacen lo que quieren con negocios y casas particulares , la policía dentro de la jurisdicción de la comisaría Séptima brilla por su ausencia. Nadie se hace cargo y la gente sigue padeciendo esta situación.
Esto no es nuevo, ya que desde hace tiempo los vecinos vienen denunciando "una zona liberada" para que los ladrones actúen con tranquilidad.
Desde que comenzó la seguidilla de robos hasta la este último atraco en el supermercado, nada cambió en la zona de Godoy Cruz. Por eso crece la preocupación de los vecinos por los hechos de inseguridad en distintas partes del departamento.
LA PALABRA DE LOS VECINOS
"Esta vez le tocó nuevamente al súper, pero en estos días han aumentado los asaltos, siempre con armas de fuego y un común denominador, los delincuentes lo hacen con la tranquilidad y la pasmosidad que no va a llegar ningún policía. Se toman su tiempo", dijo una vecina a cuya madre le robaron hace una semana a escasos metros del supermercado de calle Perito Moreno 1.300, que en las últimas fue atracado por un malviviente.
UNO DE LOS TANTOS ROBOS
"Es obvio que los ladrones saben que no hay policías en la zona. Esos tipos tienen la seguridad de pasar y ver el movimiento y elegir el lugar para robar. Después vuelven y con el dato de que la policía no está en el barrio asaltan. Ahora fue otra vez el super, pero otras veces les ha tocado a familias del barrio", cuenta un hombre mayor que fue robado a principios de enero en su casa.
Esa misma persona contó que estaba cenando con su mujer cuando escucharon un ruido muy fuerte y que cuando intentó levantarse de su silla ya habían entrado a su casa tres ladrones con armas de fuego después de forzar la puerta de ingreso. "Tuvimos suerte porque no nos pegaron. Si, nos amordazaron y maniataron. Estuvieron más de media hora revolviendo todo y se llevaron una plata que teníamos ahorrada, teléfonos y una joyas de mi mujer", dijo el hombre recordando el asalto del que fue víctima apenas un mes atrás.

El hombre iba con su hijo cuando pasó a toda velocidad y el cable le cortó el cuello.