La UOM le reclama a la central obrera que convoque a una marcha al Congreso. "Nos vemos obligados a defender los derechos de los que trabajan a través de una acción gremial", sostuvieron.
La discusión por la reforma laboral sumó este martes un nuevo capítulo en el frente sindical: la UOM y La Fraternidad elevaron la presión sobre la CGT para que avance con un paro activo, con movilización y mayor contundencia que una huelga tradicional. En la previa del tratamiento legislativo del proyecto, las declaraciones expusieron tensiones internas sobre el alcance de la respuesta gremial.
El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) seccional Córdoba, Rubén Urbano, cuestionó la posibilidad de una medida limitada y reclamó una protesta sostenida. "No nos sirve hacer un paro dominguero", afirmó, y sostuvo que el debate excede un reclamo salarial. "Acá no se trata que se firme o no un aumento salarial, sino la quita de derechos de todos los trabajadores. Hay que hacer un paro con movilización y por tiempo indeterminado", planteó en declaraciones a Radio Mitre.
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La Casa Rosada avalaría las modificaciones introducidas en Diputados para destrabar el trámite legislativo. El artículo sobre reducción salarial durante licencias médicas genera resistencia y negociaciones con sectores dialoguistas.
En la misma línea, el líder del gremio ferroviario La Fraternidad, Omar Maturano, endureció el tono contra la conducción cegetista y aseguró que la presión viene desde abajo. Según afirmó, desde la CGT "le mintieron a los trabajadores" al sostener que existía un acuerdo y luego "se sobrepasaron". "Los trabajadores se cansaron y empezaron a apretar en las bases por un paro y la CGT no tuvo otra que decir 'vamos a ir a un paro'", señaló en diálogo con Splendid.
Pero dentro de la propia central obrera aparecen límites a la escalada. El secretario general de UPCN, Andrés Rodríguez, marcó distancia de una huelga sin plazo: "El paro por tiempo indeterminado no es una posibilidad para la CGT" y "no se puede plantear en este contexto", argumentó. De todos modos, reconoció un escenario de rechazo en los lugares de trabajo y anticipó que la medida tendrá impacto. "Ya hay un clima en los ámbitos de trabajo de oposición a este proyecto. Va a haber una jornada de protesta real a partir del paro", sostuvo.
Con el debate legislativo como telón de fondo, la CGT queda ahora en el centro de una pulseada que combina presión de las bases, demandas de acciones más duras y la estrategia de sectores que prefieren acotar la medida. La definición sobre el formato de la protesta -paro "activo" con movilización, duración y alcance- aparece como el próximo foco de disputa sindical en medio del avance de la reforma laboral.