IEB rediseñó su portafolio modelo con $1.000.000 tras el golpe en Wall Street. Sale Loma Negra, bajan bancos y ganan más terreno reguladas y energía
La fuerte corrección de Wall Street desde el inicio de la semana modificó el juego. Luego de un enero para el recuerdo, con subas generalizadas en renta variable local e internacional, febrero comenzó con clima adverso. El anuncio de Kevin Warsh como candidato a presidir la Reserva Federal, el rebote del dólar a nivel internacional y la mayor aversión al riesgo detonaron una rotación generalizada en los portafolios, desde sectores cíclicos hacia activos defensivos. El flight to safety fue evidente y golpeó con fuerza en emergentes, donde la Argentina, naturalmente, sintió el impacto.
En ese contexto, Invertir en Bolsa (IEB) actualizó su cartera modelo de acciones argentinas y reconfiguró por completo su estrategia de equity. Lo hizo sin abandonar la renta variable, pero con cambios importantes en los pesos relativos de los sectores y las empresas seleccionadas. Menos beta, más previsibilidad, menos apuesta por el ciclo y más búsqueda de flujos predecibles. Un cambio que aun mantiene como eje la exposición al Oil & Gas, pero reduce bancos, incorpora nuevamente empresas reguladas y deja atrás papeles como Loma Negra.
La nueva cartera se construyó sobre un capital modelo de $1.000.000 y en él, el 40% del portafolio, equivalente a $400.000, sigue posicionado en el sector energético, especialmente en compañías vinculadas a Vaca Muerta. IEB no resigna su convicción de que la historia del shale oil en la Argentina recién empieza. Dentro de esa categoría, YPF (YPFD) retiene el mayor peso individual, con un 25% de la cartera, es decir, $250.000 asignados. Se sostiene como la piedra angular del portafolio, pese al retroceso reciente en su cotización.
La estatal muestra mejoras operativas, balance más sólido, generación de caja creciente y fuerte apalancamiento a la expansión no convencional.
El segundo jugador dentro del bloque energético es Pampa Energía (PAMP), con una participación del 10% o $100.000. A diferencia de YPF, su estructura de negocios es más diversificada, ya que combina generación eléctrica, transporte y participación en empresas clave del sector. Pampa aparece como un nombre ideal para capturar rentabilidad sin exponerse del todo a las variaciones del crudo. El 5% restante dentro del segmento lo ocupa Vista Energy (VIST), con una asignación de $50.000, como jugada con mayor beta en el sector.
Su perfil de crecimiento, centrado en el shale, resulta atractivo para inversores con mayor tolerancia al riesgo, incluso en este entorno más adverso.
El segundo gran bloque estratégico del nuevo portafolio está compuesto por acciones del sector bancario, aunque con un recorte importante. IEB redujo el peso relativo de los bancos al 16%, unos $160.000, señalando que las valuaciones actuales son difíciles de justificar, incluso proyectando resultados más sólidos para el cuarto trimestre. La entidad distingue entre táctica y estrategia, en donde, si bien los bancos siguen en cartera, lo hacen más como instrumento de oportunidad ante una compresión del riesgo país o mejoras en los flujos internacionales, que por sus fundamentals actuales.
Dentro de este universo, se asignan $80.000 (8%) tanto a Banco BBVA Argentina (BBAR) como a Banco Macro (BMA). BBVA aporta cobertura nacional y eficiencia operativa, mientras que Macro ofrece exposición al interior y un fondeo de bajo costo. Ambas entidades ofrecen liquidez y capacidad para absorber shocks, pero no se espera un despegue del crédito que dispare los ROE en el corto plazo. Los bancos pueden acompañar si el viento cambia, pero ya no lideran y por eso se reduce su peso en el portafolio general.
El ajuste más significativo se observa en la ponderación de empresas reguladas, que ahora ocupan el 25% del portafolio, equivalente a $250.000. Se trata de una rotación estructural dentro de la estrategia de IEB, que interpreta que tras dos años de recomposición tarifaria, normalización de cuadros regulatorios y mejora en la previsibilidad de ingresos, el sector regulado argentino ofrece una combinación única: estabilidad, flujos estables y exposición acotada a la volatilidad global.
Este bloque se construye en partes iguales con cinco acciones, cada una con una asignación de $50.000 (5%). Ecogas (ECOG) y Metrogas (METR) reingresan a la cartera tras haber sido castigadas en las últimas ruedas. Ambas muestran flujos constantes, tarifas actualizadas y baja volatilidad en sus balances. A ellas se suman Transportadora de Gas delNorte (TGN04), que garantiza exposición al negocio de transporte energético con tarifas parcialmente dolarizadas; Central Puerto (CEPU), con foco en generación eléctrica, y Transener (TRAN), que gestiona la red de alta tensión en todo el país. La elección de este quinteto responde a una lógica defensiva y se apoya en la proyección de ingresos ajustados por inflación y menor riesgo político que en ciclos anteriores.
En paralelo, Bolsasy Mercados Argentinos (BYMA) concentra el 8% de la cartera, unos $80.000, como principal jugadora del segmento de servicios financieros no bancarios. Se trata de una apuesta directa a la institucionalización del mercado local, con ingresos diversificados por operaciones, compensación y custodia. BYMA también actúa como proxy del volumen operado: a mayor dinamismo bursátil, mayores ingresos.
Su perfil de empresa de bajo apalancamiento y con margen operativo atractivo la convierte en una jugada de calidad en el mercado local.
El real estate también conserva un lugar dentro del portafolio. La apuesta se canaliza exclusivamente en IRSA, con una asignación del 8% del total ($80.000). La lógica detrás de esta decisión se sustenta en el valor de los activos que la compañía posee en cartera y que, según los analistas, siguen cotizando con fuerte descuento. IRSA ofrece exposición a centros comerciales, oficinas y real estate corporativo, sectores que podrían revalorizarse si la actividad mejora o si las tasas reales se estabilizan.
Finalmente, el 3%restante del portafolio -equivalente a $30.000- está dedicado a Telecomunicaciones, específicamente a Telecom Argentina (TECO2).La acción aparece como jugada de cobertura ante inflación y devaluación futura, dado su perfil de ingresos dolarizados y su posición dominante en el sector. Si bien su desempeño reciente fue modesto, la apuesta es que con mayor estabilidad en tarifas y un eventual repunte del consumo, el papel recupere atractivo.
Cabe señalar que Loma Negra (LOMA) fue retirada de la cartera en esta actualización, sobre esto IEB explicó que, si bien la cementera mostró una excelente performance en los últimos meses, sus valuaciones ya incorporan gran parte del buen desempeño operativo, y en un contexto más desafiante para el consumo interno, la construcción puede verse afectada.La decisión busca liberar espacio para compañías con un perfil más estable y menor sensibilidad al ciclo económico.
Y es que en un escenario de dólar internacional firme, reservas que aún no terminan de recomponerse y menor apetito por riesgo en los mercados emergentes, mantenerse invertido en acciones argentinas exige mayor disciplina, análisis sectorial fino y búsqueda activa de calidad.
La idea no es salir del equity, sino elegir bien dónde permanecer parados. Ahora, si el inversor lo desea, siempre puede situarse en bonos para dormir más tranquilo, ¿la contra de esto? los retornos esperados.
Por todo esto, el nuevo portafolio de IEB no es una recomendación genérica, sino una hoja de ruta concreta para transitar un febrero de 2026 que arrancó con turbulencias. Con una visión realista, el mensaje es evitar excesos, reducir exposición a sectores vulnerables y concentrar la apuesta en empresas con fundamentos claros, marcos regulatorios definidos y generación de caja tangible.
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Antes, el Gobierno deberá conformar las comisiones y dejar listos los dictámenes para bajar al recinto; la sesión iniciará a las 11.