Un cruce con el periodista Damián "Talibán" Iribarren, chiflidos en la sala y una respuesta con sonrisa incluida marcaron la conferencia del DT de Vélez en la previa ante Boca.
Guillermo Barros Schelotto brindó una conferencia de prensa como entrenador de Vélez en la previa del partido ante Boca y protagonizó un intercambio que no pasó inadvertido entre los periodistas presentes. La situación se dio cuando Damián "Talibán" Iribarren tomó la palabra y llevó la charla hacia el pasado del Mellizo en el club de la Ribera.
"¿Te gustaría volver a ser el técnico de Boca para tener una revancha?", preguntó el cronista. Guillermo respondió entre risas y dejó en claro dónde está puesta su cabeza: "En lo único que pienso es que Vélez gane el domingo, juegue bien, sea superior al rival y que mantenga la punta".
Lejos de darse por vencido, Iribarren retrucó: "No me dejaste ningún título Guillermo". El DT volvió a sonreír y cerró el tema sin salirse del eje: "No. Pero te respondí lo que me dijiste. Eso te deja tranquilo". "Gracias", contestó el periodista, dando por terminado el ida y vuelta.
Las dos primeras intervenciones de Iribarren estuvieron acompañadas por algunos chiflidos que se escucharon en la sala, provenientes evidentemente de periodistas partidarios de Vélez, a quienes no les cayó bien que en la previa de un partido importante para el Fortín el foco se corriera hacia Boca.
Más allá de las valoraciones que cada uno pueda hacer sobre la pregunta, también es cierto que Iribarren trabaja para un medio deportivo general como ESPN y que Boca, por una simple cuestión de cantidad de hinchas e interés masivo, genera una atención que excede a la de la mayoría de los clubes del fútbol argentino. En ese cruce entre agendas, quedó expuesta una escena que rápidamente empezó a circular más allá de la conferencia.
Antes de su etapa actual como entrenador, Guillermo Barros Schelotto construyó un vínculo muy fuerte con Boca tanto dentro como fuera de la cancha. Como futbolista fue una pieza clave del ciclo más exitoso de la historia del club: ganó seis títulos internacionales, entre ellos las Copas Libertadores 2000, 2001 y 2003, y las Intercontinentales 2000 y 2003, además de varios torneos locales, siempre con ese perfil competitivo y provocador que lo convirtió en ídolo.
Años más tarde volvió como director técnico y, entre 2016 y 2018, conquistó dos campeonatos de Primera División, aunque su ciclo quedó marcado también por la final de la Copa Libertadores 2018 perdida ante River, un golpe que terminó cerrando su etapa en el banco xeneize.

El astro argentino arribará a Guayaquil con el Inter Miami para disputar un amistoso frente al Barcelona de ese país.