Así lo aseguró el secretario de Estado, Marco Rubio, en diálogo con un medio de su país. "Vamos a juzgar todo por lo que hagan, y vamos a ver qué hacen", señaló el funcionario.
Tras la detención del líder chavista Nicolás Maduro, el gobierno de Estados Unidos dijo que trabajará con los actuales líderes de Venezuela "si toman las decisiones adecuadas".
El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, anticipó, en declaraciones a CBS News, en relación a las actuales autoridades del gobierno de Venezuela: "Vamos a juzgar todo por lo que hagan, y vamos a ver qué hacen". Rubio advirtió: "Sí sé esto: que si no toman las decisiones adecuadas, Estados Unidos mantendrá múltiples palancas de presión".
El jefe de la diplomacia estadounidense dijo sobre la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, a la que el Tribunal Supremo de Venezuela dictaminó que se haga cargo de la presidencia tras la captura de Maduro: "Queremos que termine el narcotráfico. No queremos ver llegar más pandillas a nuestro territorio. Queremos que la industria petrolera no beneficie a los adversarios de Estados Unidos, sino al pueblo".
Rubio advirtió que Maduro es alguien con el que "no se podía trabajar", que "nunca respetó ninguno de los acuerdos que concluyó" y confirmó que en múltiples ocasiones le ofrecieron "la posibilidad de abandonar el poder".
El secretario de Estado de EE.UU. dijo que por el momento mantienen un bloqueo petrolero "que permite ejercer una influencia considerable sobre el curso de los acontecimientos" y calificó al despliegue de tropas estadounidenses en suelo venezolano como una "obsesión de la opinión pública, opción que (Donald Trump) no puede descartar públicamente".
El jefe de la diplomacia norteamericana aclaró que Venezuela no es "Libia", "Irak" ni "Afganistán", y destacó: "Nuestra misión aquí es muy diferente. No solo nos enfrentamos al régimen, nos enfrentamos a lo que constituye una amenaza para los intereses estadounidenses".
Rubio advirtió: "Seguiremos atacando a las narcolanchas si intentan dirigirse hacia Estados Unidos, seguiremos incautando las embarcaciones que estén sancionadas con órdenes judiciales, y potencialmente otras cosas, hasta que los asuntos que necesitamos ver resueltos sean abordados".
El jefe de la diplomacia estadounidense insistió que no están "en guerra con Venezuela" sino contra "contra las organizaciones de narcotráfico" y dijo que tuvieron un "gran avance" en este sentido con la captura de Maduro, al que la administración republicana acusa a liderar el Cartel de los Soles.

Según fuentes de la Casa Blanca, consideran a la vicepresidenta venezolana como una interlocutora confiable para proteger intereses estratégicos y estabilizar la economía. "No es una solución definitiva, pero es alguien con quien podemos trabajar", manifestaron altos funcionarios de la gestión de Trump.