Después de marcar máximos, el tipo de cambio minorista terminó el año con un alza de 41%. Las expectativas para la cotización en los próximos doce meses.
Una de las incógnitas económicas de cada año nuevo es cuál será la dinámica del dólar en los próximos meses. Tras un período de alta volatilidad, el tipo de cambio finalizó 2025 con relativa calma. A partir de 2026, el Gobierno permitirá una ampliación de las bandas cambiarias -en línea con la inflación- que permitirá mayores movimientos en la cotización.
Pese a eso, el consenso entre los analistas e inversores indica que no habrá saltos bruscos en el precio de la divisa. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado por el Banco Central, el dólar llegaría a noviembre de 2026 -último período encuestado- en $1668.
Teniendo en cuenta que el tipo de cambio mayorista terminó 2025 en $1455, ese pronóstico implicaría una suba de 14,6% para la divisa en el año que comienza.
En el mercado de dólar futuro, en tanto, los contratos más largos que se negociaron en la última rueda del año pasado mostraron valores más altos que los del REM. Para noviembre de 2026 -último plazo operado- el precio fue $1859. Ese valor implicaría un alza de 27,8% en los primeros 11 meses del año.
El 2025 fue un año con muchos cambios para ser atravesado por decisiones que redefinieron el esquema cambiario en la Argentina. En abril, el Gobierno avanzó con la liberación del cepo y puso en marcha un régimen de bandas cambiarias.
Con el correr de los meses, la cotización estuvo influida por distintos factores políticos y económicos. La incertidumbre por las elecciones legislativas se reflejó en episodios de mayor volatilidad y presión cambiaria, con especial impacto en el segundo semestre. En ese contexto, septiembre fue uno de los meses más tensos, cuando el tipo de cambio minorista alcanzó un máximo histórico de $1515, en
Asimismo, el acuerdo con el FMI y el respaldo explícito de Estados Unidos al plan económico del Gobierno funcionaron como anclas para las expectativas del mercado. Esos gestos ayudaron a moderar las tensiones hacia el cierre del año. Ahora, las expectativas están puestas en la nueva fase del programa económico, que empieza este viernes e implica que las bandas de flotación del dólar se actualicen por la inflación mensual.
El dólar oficial mayorista terminó el 2024 a $1032, ya que corría el crawling peg al 2%. En febrero, el titular del Banco Central, Santiago Bausili, anunció que en febrero bajaría el ritmo de la devaluación a 1% y operó así hasta la primera quincena de abril.
El 11 de abril fue el día en que el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció el fin del cepo y el nuevo esquema de bandas cambiarias, día en el que el tipo de cambio cerró a $1078. El lunes 14, en tanto, abrió sin restricciones y operó a $1198.
Recién a finales de julio tocó los $1300 y, a partir de allí, comenzó una senda alcista que se aceleró aún más para septiembre, cuando se llevaron a cabo las elecciones en la Provincia de Buenos Aires. La incertidumbre política provocó tensión cambiaria durante semanas. De hecho, alcanzó el techo de la banda superior de ese momento y el Banco Central tuvo que vender divisas durante tres jornadas.
En la previa a la votación nacional de medio término, el dólar llegó a $1492. Luego, retrocedió hasta llegar a $1400 yen los últimos dos meses del año se mantuvo en valores que oscilaron entre $1420 y $1450. Finalmente, cerró el 2025 a $1455, $423 o casi un 41% más que el año pasado. Esto es, por encima de la inflación, que hasta noviembre acumuló 27,9% y se estima que cierre el año cerca de 30%.
Por su parte, el dólar minorista comenzó el año a $1052,50 y su valor más alto fue el 19 de septiembre, que tocó los $1515. En la última jornada hábil, operó a $1480 en las pantallas del Banco Nación y creció $427,50 este año.
El dólar blue había cerrado 2024 a $1230 y hasta mediados de marzo se mantuvo entre $1215 y $1250.
A finales de marzo superó los $1300, pero los meses siguientes retrocedió hasta mismos valores del principio de año. Al igual que el oficial, el tipo de cambio paralelo retomó la tendencia alcista para septiembre, donde llegó a alcanzar los $1500.
Los últimos meses del año, la cotización informal osciló entre los $1450 y $1520, hasta cerrar el 2026 operando a $1530. Así, el blue trepó casi 25% o $300.
Al igual que el blue, los dólares financieros anotaron un alza en 2024. Aunque tuvieron algunos altibajos, operaron en la misma sintonía que el tipo de cambio oficial y treparon casi 30%.
Por un lado, el dólar MEP arrancó el año (el primer día hábil de enero) en $1170,41 y se movió entre los $1160 y $1260 durante los primeros seis meses del año pasado.
Luego, comenzó a subir hasta llegar al valor más alto del año, el 23 de octubre, que fue de $1592,99 en la antesala a las elecciones. Finalmente, terminó el 2025 a $1480,74, lo que se traduce en una suba del 26,51% o de $310,33.
En tanto, el dólar contado con liquidación (CCL) hizo un camino similar. Inició el año a $1186,83 y al cierre operó a $1521,34, siendo $1612,06 su pico máximo el 24 de octubre. De esta manera, acumuló una suba de $334,51 o 28,19%.
El dólar tarjeta trata de la suma del precio del dólar oficial, más la retención de 30% en concepto de anticipo de Ganancias. Este tipo de cambio -que había finalizado el 2024 a $1368,25- aumentó $555,75 y cerró el año a $1924.
Desde 2026, el BCRA anunció que comienza un nuevo camino para acumular reservas de manera gradual, en sintonía con la remonetización de la economía que anticipa el Gobierno y el nuevo mecanismo de ajuste de las bandas cambiarias.
Para ello, la entidad comprará hasta el 5% del volumen diario operado en el mercado de cambios. De todos modos, la posibilidad de lograr ese objetivo está sujeta a que el Tesoro pueda cancelar sus compromisos de deuda sin recurrir a las arcas del organismo.
La dinámica de las reservas internacionales es uno de los focos de preocupación de los analistas. Las arcas del BCRA habían empezado 2025 en US$31.706 millones. Durante los primeros meses, la autoridad monetaria perdió divisas hasta llegar a los US$24.221 millones en abril.
Sin embargo, el nuevo acuerdo con el FMI ayudó a capitalizar a la autoridad monetaria. Así, las reservas brutas cerraron 2025 en US$41.165 millones, lo que significó un alza de US$9459 millones.

"La región ha despertado", sostuvo el Presidente en una entrevista con CNN; el nuevo armado dejaría afuera a Brasil, donde Lula da Silva buscará la reelección este año.