El plantel del Cuervo no se entrenó por deudas de premios y expuso una grave crisis institucional mientras avanza una comisión transitoria.
La mañana en Boedo dejó una imagen contundente del desorden institucional y económico que atraviesa San Lorenzo. El plantel profesional se negó a realizar la práctica prevista en la cancha auxiliar debido a los atrasos en el pago de los premios por la clasificación a la próxima Copa Sudamericana, un compromiso que la dirigencia había prometido saldar antes del receso.
La medida sorprendió, aunque no tomó desprevenidos a quienes siguen de cerca la realidad del club. El reclamo expone el punto más delicado de un deterioro que ya afecta de lleno al fútbol profesional y que viene profundizándose en los últimos meses.

El arquero no renovará su contrato con Racing y se despedirá ante Tigre, tras perder la titularidad y cerrar un ciclo con seis títulos.
Mientras los jugadores reclamaban por sus haberes, en el plano político se definía un movimiento histórico. Dirigentes de San Lorenzo mantuvieron reuniones con Claudio Tapia y avanzaron en un acuerdo para conformar una comisión transitoria que reemplazará al oficialismo, hoy completamente desgastado.
La AFA ya dio su visto bueno al nuevo esquema, encabezado por Sergio Constantino -vocal opositor y tercer candidato en las últimas elecciones- junto a Cristian Evangelista, también opositor e integrante de la actual Comisión Directiva. El armado excluye por completo a los referentes del oficialismo, una señal de ruptura política inédita en Boedo.
Tapia convocará a una reunión de Comisión Directiva en la que se esperan renuncias masivas, paso previo a declarar la acefalía y habilitar formalmente a la comisión transitoria. Su misión principal será frenar el deterioro económico del club, incluido un pedido de quiebra, y ordenar el escenario antes de definir un calendario electoral.
Fuente: Minuto Uno