Las verdaderas chances de su equipo. Por qué rompió una doctrina para llegar a la Máxima y su caso es comparable con Michael Schumacher.
El piloto argentino de 24 años (6/12/2000), que confirmó su ingreso a la Fórmula 2, Nicolas Varrone es un ejemplo para muchos chicos que sueñan con la F1.
Por temas presupuestarios y al perder su lugar en plena pandemia de COVID-19 en 2020, el bonaerense demostró que es posible reinsertarse en la élite de los monopostos más allá de venir del Endurance. Su caso rompió con la doctrina impuesta en las últimas dos décadas y tiene un tinte de romanticismo que lleva a la época de Michael Schumacher.
La agenda de Nicolás Varrone está cargada. no deja de reunirse con sponsors y visitar medios. Entre ellos, estuvo en la redacción de Infobae y habló de su gran desafío en la categoría antesala a la Fórmula 1. De hecho, explicó por qué en 2026 se jugará su última bala para poder cumplir el sueño de llegar a la Máxima.
Si bien volverá a estar bajo presión, sabe lo que es correr sin recursos. El próximo 8 de noviembre terminará su campeonato en la Hypercar, la clase más importante del WEC, donde compite con un Porsche 963 de un equipo privado, el Proton Competición, sin apoyo de fábrica. Pero, lo más destacable, es que no tiene repuestos para su Sport Prototipo y, por ejemplo, en Fuji usaron los mismos frenos que en San Pablo. O si se les rompe el piso del auto, no disponen de otro y no pueden correr más. Pese a eso, y entre 20 participantes, logró sumar un punto al ser décimo en la fecha brasileña el pasado 13 de julio en Interlagos.
-¿Qué se siente ser piloto de Fórmula 2?
-Una gran felicidad porque hace más de un año que venimos buscando esto. Es un cambio muy importante a lo que venimos acostumbrados, pero los desafíos me gustan y estoy muy contento.
-¿Viajás a probarte la butaca?
-Voy conocer la base del equipo, a ver lo de la butaca, a hacer simulador, a hablar con los ingenieros y mecánicos, algo que es muy importante; y después me voy a Bahréin a la última fecha del WEC. Del 10 al 12 de diciembre tengo los ensayos de post temporada de F2 en Abu Dhabi.
-Todos los autos y motores son iguales, obviamente con diferentes equipos, y el que mejor prepara los coches, logra la mejor puesta a punto y desarrollo es el que va a sacar una mejor performance. En ese sentido es similar a la F1, pero sin que cada uno arme su propio auto. Es una categoría muy áspera porque están todos tratando de brillar para llegar a la F1. Hay muy poco tiempo en pista entre práctica y clasificación antes de las carreras y son clave las vueltas antes de clasificar. Luego, el tema de los neumáticos es vital porque degradan mucho en F2 y hay que cuidarlos y administrarlos.
-¿Por qué es tu última bala para la F1?
-Por varios motivos: primero, por el presupuesto; por lo que va a ser la F2, ya que es muy difícil. También el tema de la edad, que empieza a jugar un papel importante. Es la última bala que tengo. Pero me gusta sentirme que vengo de otra escalera y vengo a romper un poco el sistema que se ha impuesto ahora.
-¿Y la última bala es ser campeón?
-Es muy difícil, pero uno cuando corre, sea a lo que sea, si vas a correr karting con tus amigos o correr en F2, uno quiere ganar. Pero hay que tener en cuenta un montón de cosas: el equipo, situaciones, pero para eso me preparo y, obviamente, para dar el salto.
-¿Cómo te imaginás compartir 14 fines de semana con la F1?
-Va a estar increíble. Llegar a la F1 es un sueño y espero poder tener la oportunidad de estar ahí. Va a ser un calendario duro, de muchos viajes y habrá que aprovechar cada segundo en la pista.
-¿A quiénes ves como principales rivales?
-Hay varios chicos que tienen mucha experiencia en F2. Joshua Duerksen, que correrá en Invicta, que es un equipo top y de punta. Dino Beganovic (piloto de reserva de Ferrari) que dijo que iba a seguir corriendo y hace un año que está en la categoría. El propio Colton Herta, que viene de ocho años en la IndyCar.
-¿Hay alguna posibilidad de simulador de Cadillac F1 en 2026?
-De momento no, pero dependerá de cómo vaya el año que viene en cuanto al rendimiento y resultados y de ahí se pueden abrir muchas cosas.
El apoyo del Kun Agüero
Pero sin embargo hubo otra mano argentina en este sueño: Sergio "Kun" Agüero. El exfutbolista, fundador de KRÜ Motorsport, lo conoció en 2024 y decidió apoyarlo económicamente para asegurar su asiento. "El Kun fue clave, me salvó. Sin él, esto no sería posible", admitió Varrone.
El siguiente gran capítulo llegó gracias a un encuentro fortuito con "Kun" Agüero. En septiembre pasado, el exfutbolista lo conoció y quedó sorprendido por su humildad y determinación. Lo invitó a incorporarse a KRÜ Motorsport, el equipo de automovilismo de su marca, en el rol de coach en la Fórmula S (la categoría de streamers y creadores de contenido).
La relación creció rápido. Agüero, fascinado con la historia de Varrone, decidió apoyarlo personalmente para conseguir el presupuesto necesario para correr en la F2.
Ese respaldo no solo le dio estabilidad económica, sino también visibilidad mediática. Hoy, el "Kun" se muestra como su mentor y socio en esta nueva etapa, en un vínculo que mezcla amistad, admiración y orgullo argentino.

El capitán de Boca quedó suspendido por haber llegado a la quinta amarilla, no jugará con Estudiantes y a partir del miércoles Úbeda probará variantes para intentar suplir su sensible baja.