Desarrollada sobre la plataforma del Corolla Cross, la futura camioneta monocasco de Toyota ofrecerá variantes híbridas enchufables de hasta 223 CV y tracción integral para el segmento urbano y recreativo.
Toyota avanza en la fase final de desarrollo de una inédita camioneta compacta diseñada sobre la plataforma global TNGA-C, la misma estructura que utiliza el Corolla Cross. El proyecto, cuyas unidades de prueba ya circulan camufladas por rutas del estado de San Pablo, busca posicionarse en un escalón intermedio por debajo de la tradicional Hilux para disputar el segmento dominado por la Fiat Toro, combinando el confort de marcha, la tecnología y la habitabilidad de un SUV con la versatilidad de una caja de carga.
A nivel estético, el modelo buscará una identidad propia que equilibre la robustez utilitaria con trazos urbanos. Entre sus detalles distintivos, la parte trasera incorporará ópticas interconectadas por una barra lumínica LED en los niveles de equipamiento superiores (con apliques acrílicos en las opciones de entrada) y un peldaño de apoyo integrado en el paragolpes para facilitar el acceso al área de carga.
La oferta mecánica contemplará variantes nafteras y electrificadas de alto rendimiento. Las versiones base montarán el propulsor 2.0 Dynamic Force de 176 CV y 21,3 kgfm de torque, mientras que el tope de gama estrenará un sistema híbrido enchufable flex de 223 CV, configurado con un motor térmico y dos impulsores eléctricos asociados a una batería de 13,6 kWh que brindará cerca de 86 kilómetros de autonomía en modo 100% eléctrico.
Este esquema mecánico sumará tracción integral bajo demanda mediante el acople eléctrico del eje trasero, optimizando la adherencia sin recurrir a una caja reductora convencional. De acuerdo con los cronogramas de la filial regional en Brasil, la presentación oficial y el posterior lanzamiento comercial están proyectados para el primer semestre de 2027.