El flamante Kia K4 llega para jubilar a un clásico con dimensiones más generosas, una estética deportiva y el máximo galardón en las pruebas de Latin NCAP. Las motorizaciones y el equipamiento tecnológico de una gama que pisa fuerte.
El segmento de los sedanes medianos, históricamente dominado por referentes indiscutidos de la industria, tiene un nuevo y ambicioso protagonista dispuesto a agitar las aguas y disputarle clientes al Toyota Corolla. La firma coreana Kia presentó de forma oficial el nuevo Kia K4, el flamante modelo que reemplaza al Cerato y que busca conquistar a aquellos conductores que todavía valoran las virtudes de confort, el espacio interior y la capacidad de carga de un tricuerpo tradicional, pero que exigen una estética mucho más moderna y disruptiva.
La gran apuesta de la automotriz radica en una impactante silueta con rasgos inspirados en un formato fastback, combinando una caída de techo fluida con dimensiones que superan holgadamente el promedio de sus competidores directos.
Las planillas de ingeniería certifican que el K4 posee 4.710 milímetros de largo y 1.850 milímetros de ancho, lo que se traduce en una carrocería 80 milímetros más extensa y 70 milímetros más ancha que la de su rival japonés, garantizando una habitabilidad sumamente confortable para cinco pasajeros.
Además de su destacada presencia en las calles, el coche ofrece un generoso baúl con una capacidad de 508 litros, un volumen ideal para familias que realizan viajes de larga distancia de manera frecuente. En el plano mecánico, el sedán arriba al mercado local bajo dos niveles de equipamiento denominados EX y GT-Line, ambos impulsados por un eficiente motor 2.0 litros aspirado de cuatro cilindros que desarrolla 150 caballos de potencia y un torque de 192 Nm, acoplado a una transmisión automática de seis marchas con convertidor de par.
El nivel de terminación GT-Line acentúa el espíritu dinámico del vehículo mediante llantas de aleación de 18 pulgadas, pedalera de aluminio y tapizados de dos tonos, mientras que en el habitáculo resalta una enorme pantalla multimedia de 12,3 pulgadas integrada al tablero digital. La experiencia a bordo se completa con asientos calefaccionados y ventilados, techo solar y un sofisticado esquema de suspensión independiente multibrazo en el eje trasero. Sin embargo, su diferencial más robusto es su espectacular desempeño en seguridad, habiendo conquistado las cinco estrellas en los crash tests de Latin NCAP gracias a sus seis airbags de serie y a las asistencias avanzadas Drive Wise, que engloban frenado autónomo de emergencia, control de crucero adaptativo y monitoreo de punto ciego.
La marca ya comenzó la comercialización del producto ofreciendo una tentadora garantía de fábrica de cinco años o 100.000 kilómetros para la tranquilidad de los compradores. En lo que respecta a la escala de precios para el mercado, la versión de entrada de gama identificada como EX inicia su comercialización con un valor de 33.000 dólares, mientras que la opción tope de gama con estética e impronta deportiva GT-Line eleva su cotización hasta alcanzar los 38.000 dólares, configurando una propuesta altamente competitiva frente a la oferta actual del segmento.