La marca del rombo presentó un vehículo familiar fabricado sobre la base del Kardian pero con mayores proporciones. Su bloque motor de 156 CV, el arsenal tecnológico que hereda de Europa y cómo queda posicionado frente a la competencia.
El segmento de los SUV medianos, uno de los rincones más competitivos, calientes y codiciados del mercado automotor regional, acaba de sumar un jugador dispuesto a sacudir el tablero de los patentamientos. Renault presentó de forma oficial el Boreal, un utilitario deportivo mediano producido en Brasil que combina un diseño agresivo, habitabilidad familiar de generosas dimensiones y un completísimo arsenal de conectividad a bordo. Con este desembarco, la marca del rombo aspira a recuperar el protagonismo en una franja donde anteriormente compitió de manera limitada con el Koleos, posicionándose ahora para dar batalla directa contra referentes ultra consolidados de la categoría como el Toyota Corolla Cross, el Volkswagen Taos y el Ford Territory.
Fabricado sobre una evolución estirada de la misma plataforma modular que utiliza el Kardian, el Boreal adopta la nueva identidad visual global de la compañía francesa, con guiños estéticos inspirados en los modernos Rafale y Scénic europeos. Sus cotas exteriores alcanzan los 4,56 metros de largo y cuenta con una distancia entre ejes de 2,70 metros, garantizando un espacio sumamente cómodo para cinco ocupantes adultos. Uno de sus argumentos de venta más agresivos se encuentra en el sector trasero: el baúl ofrece unos destacados 522 litros de capacidad de carga, posicionándose en el pelotón del frente de su categoría, con la versatilidad de ampliarse hasta los 1.770 litros en caso de rebatir los respaldos traseros.
En el apartado mecánico, la automotriz apostó por una receta conocida y de rendimiento probado en las rutas de la región. Todas las versiones del Boreal están impulsadas por el motor naftero 1.3 turbo de cuatro cilindros que desarrolla 156 CV y 270 Nm de torque, el mismo bloque que ya equipan con éxito las gamas Duster y Oroch. La diferencia radica en que, para este modelo, el propulsor trabaja asociado de manera exclusiva a una caja automática de doble embrague y seis velocidades. Un detalle técnico que los puristas miran de reojo en los foros de autos es que el esquema de suspensión trasera recurre a una barra de torsión tradicional, desmarcándose del sistema multibrazo independiente que ofrece la variante Duster con tracción integral.
El habitáculo representa un verdadero salto tecnológico para la industria regional, destacándose el tablero con el sistema de doble pantalla de 10 pulgadas OpenR. En materia de seguridad, el modelo no escatima y llega desde su entrada de gama con seis airbags, frenado autónomo de emergencia, control de velocidad crucero adaptativo y asistente de mantenimiento de carril. La versión tope de gama, denominada Iconic, añade llantas de 19 pulgadas, audio premium Harman Kardon, techo panorámico y de butacas con masajes. El Renault Boreal Iconic sale al mercado con un precio de 58,5 millones de pesos, quedando posicionado en el medio de la tabla: se ubica casi dos millones por encima del Ford Territory Titanium (56,9 millones), pero resulta notablemente más accesible que el Corolla Cross SEG (61,7 millones) y el Volkswagen Taos Highline (66,7 millones).