Un auto que ya era un éxito estético en un verdadero "superdeportivo" gracias a la introducción del motor V12.
El Aston Martin DB7 Vantage de 1999 es el modelo que marcó un punto de inflexión para la marca, transformando un auto que ya era un éxito estético en un verdadero "superdeportivo" gracias a la introducción del motor V12.
El Corazón: El Salto al V12
La gran novedad de 1999 fue la sustitución del motor de 6 cilindros por un imponente V12 de 5.9 litros.
Potencia: 420 CV, lo que le permitió competir directamente con los Ferrari de motor delantero de la época.
Rendimiento: Aceleración de 0 a 100 km/h en unos 5 segundos y una velocidad máxima limitada a 265 km/h (en la versión Volante).

Transmisión: Se introdujo una caja manual de 6 velocidades (Tremec) o una automática de 5 velocidades (ZF), mejorando la respuesta frente a los modelos anteriores.
Diseño y Conducción
Considerado a menudo como uno de los autos más bellos de los 90, su diseño a cargo de Ian Callum sigue siendo una referencia de elegancia.

Chasis y Suspensión: Con el Vantage, la suspensión fue sustancialmente mejorada para manejar el peso extra del V12 y ofrecer un comportamiento más firme y deportivo que el DB7 estándar.
Interior: Mantiene el lujo británico clásico (cuero, madera), aunque algunos críticos señalan que la cabina es algo estrecha y que utiliza piezas de origen Ford/Jaguar que pueden restarle exclusividad visual.
