Autos Autos

Jeep Commander se electrifica: más eficiencia sin perder potencia

La nueva propuesta del SUV está disponible en Brasil, donde es producido.

Martes, 7 de Abril de 2026

El Jeep Commander suma una nueva evolución en el mercado brasileño con la incorporación de tecnología híbrida suave de 48 voltios, un paso clave en la estrategia de electrificación de la marca.

Este sistema, que ya había sido aplicado en el Jeep Renegade, ahora llega al modelo más grande de producción regional con el objetivo de mejorar el consumo y las emisiones, sin modificar su esencia ni su rendimiento general.

Un híbrido que asiste, pero no reemplaza

La nueva tecnología está disponible en las versiones Limited y Overland, que mantienen el motor naftero 1.3 turbo de 176 CV y 270 Nm. A este conjunto se le suma un sistema eléctrico que aporta hasta 65 Nm extra en momentos clave, como aceleraciones o sobrepasos.

A diferencia de los híbridos tradicionales, este sistema MHEV no mueve el vehículo por sí solo. Funciona como un apoyo al motor térmico, utilizando una batería de 48V que recupera energía en desaceleraciones y la reutiliza cuando se necesita mayor respuesta.

El conjunto se completa con una caja automática de seis velocidades y tracción delantera, manteniendo una configuración pensada para el uso urbano y rutero.

Menos consumo, menor impacto

Uno de los principales beneficios de esta actualización está en la eficiencia. El sistema permite reducir el consumo en torno al 9%, con cifras cercanas a los 9 litros cada 100 km en ciudad. Además, las emisiones contaminantes también bajan, con una reducción aproximada del 5%.

Las versiones electrificadas incorporan además el sistema Jeep Traction Control+, que mejora la adherencia distribuyendo la fuerza hacia las ruedas con mayor agarre.

Una gama que mantiene opciones para todos

Más allá de esta novedad, la oferta del Commander en Brasil sigue siendo amplia. Continúan disponibles versiones sin electrificación con el motor 1.3 turbo, así como alternativas más potentes.

Entre ellas se destacan el turbodiésel 2.2 de 200 CV y el naftero 2.0 turbo de 272 CV, este último ahora adaptado para funcionar también con etanol. Ambos se combinan con caja automática de nueve marchas y tracción integral.

Con esta actualización, el Commander da un paso hacia la electrificación sin perder su identidad, apostando por una transición gradual que prioriza la eficiencia sin resignar prestaciones.