El nuevo auto es una nueva variante que amplía su oferta dentro del segmento de pick-ups medianas
Ford presentó en el Salón del Automóvil de Detroit una nueva variante que amplía su oferta dentro del segmento de pick-ups medianas: la Ranger Tremor. Esta versión, desarrollada con un marcado perfil off-road, será producida en la planta de Pacheco hacia finales de 2026 y estará destinada a los mercados de América del Sur, reforzando la estrategia regional de la marca. El modelo se integrará a la gama junto a la Ranger Cabina Simple recientemente anunciada y a la futura Ranger Híbrida Enchufable, consolidando la expansión de Ford en uno de los segmentos más competitivos.
La Ford Ranger Tremor se posicionará como una alternativa pensada para quienes buscan mayor desempeño fuera del asfalto sin perder confort ni funcionalidad en el uso diario. Dentro del portfolio global de la marca, la denominación Tremor identifica a las versiones con mayor preparación para la conducción en terrenos exigentes. En este caso, la pick-up contará con mayor despeje del suelo, suspensión y amortiguadores específicos, neumáticos todoterreno, bloqueo de diferencial, protecciones inferiores y ángulos de ataque y salida mejorados, además de elementos estéticos exclusivos que refuerzan su carácter aventurero.
Uno de los aspectos centrales de esta nueva variante será la incorporación de un motor 2.3 GTDi EcoBoost, desarrollado por el equipo de ingeniería de la región y destinado exclusivamente a los mercados sudamericanos. Este propulsor se suma al trabajo local que también incluye el desarrollo del sistema de la Ranger Híbrida Enchufable, reforzando el rol estratégico de Sudamérica dentro del esquema global de Ford. Desde la compañía adelantaron que las especificaciones técnicas completas se conocerán más cerca de su lanzamiento.
La llegada de la Ranger Tremor se apoya en el sólido desempeño de la nueva generación de la pick-up, que casi duplicó su participación de mercado en Sudamérica y se convirtió en la mediana de mayor crecimiento de la región. La propuesta combina una oferta diversificada de motorizaciones, máximos estándares de seguridad, alto nivel tecnológico y sistemas avanzados de asistencia a la conducción. Su producción forma parte del proceso de modernización integral de la planta de Pacheco, que ya acumula una inversión de 870 millones de dólares y apunta a cerrar 2026 con un récord histórico de 80.000 unidades anuales, destinadas tanto al mercado local como a la exportación regional.