Se trata de la variante Tremor, que se sumará en 2027 al catálogo de la pick up mediana de Ford.
Ford prepara la llegada de una nueva variante de la Ranger pensada para quienes buscan algo más que una pick up convencional, pero sin llegar al extremo de la Raptor. Se trata de la versión Tremor, cuyo desembarco en el mercado local está previsto para finales de este año o comienzos de 2027. Su posicionamiento será intermedio dentro de la gama, combinando un look más agresivo con mejores aptitudes fuera del asfalto.
La confirmación llegó durante el Salón de Detroit, de boca de Martín Galdeano, presidente de Ford Argentina. Si bien no se dieron precisiones sobre el equipamiento final, sí se adelantó un dato clave: la Ranger Tremor utilizará un motor naftero EcoBoost. En otros productos de la marca, como la Everest, este propulsor desarrolla alrededor de 300 caballos, por lo que se espera un rendimiento muy superior al de las versiones diésel tradicionales. La transmisión sería la conocida automática de diez marchas, asociada a un sistema de tracción 4×4 con múltiples programas de conducción.
Dentro del universo Ford, la denominación Tremor identifica a las versiones con una orientación clara al uso todoterreno. No se trata solo de una cuestión estética, sino de un paquete técnico que mejora el comportamiento fuera de camino mediante ajustes específicos en suspensión, dirección y tracción.
En los mercados donde ya se ofrece, como Australia o Sudáfrica, la Ranger Tremor suma amortiguadores Bilstein, resortes revisados y una puesta a punto distinta de la dirección eléctrica. También presenta mayor despeje del suelo, trochas levemente ensanchadas y modos de manejo adicionales pensados para terrenos exigentes. Resta saber qué nivel de esta preparación llegará finalmente a la producción local en Pacheco.
La protección es otro de los puntos fuertes de esta versión. Incluye chapas de acero para resguardar componentes clave como el motor, la caja de transferencia y el tanque de combustible, además de ganchos de rescate delanteros. Los estribos laterales, aunque útiles para el uso diario, podrían ser un límite en situaciones off road extremas.
En el plano visual, la Tremor se distingue por detalles en tonos oscuros, plásticos negros en los pasarruedas, barra tipo San Antonio en color negro y llantas exclusivas de 17 pulgadas. Los neumáticos, de medida 265/70, refuerzan el perfil aventurero con un diseño específico y letras blancas visibles.
Puertas adentro, los cambios son más sutiles. El protagonismo lo tiene la identidad Tremor, presente en los bordados de los asientos delanteros, junto con costuras claras que contrastan sobre el cuero del volante y los tapizados, manteniendo un ambiente robusto pero refinado.
La llegada de la Ranger Tremor forma parte de una estrategia más amplia de Ford para ampliar la oferta de su pick up mediana. A corto plazo, la marca ya confirmó la incorporación de nuevas configuraciones de cabina y versiones chasis, que comenzarán a producirse en Pacheco. Más adelante, el gran salto tecnológico llegará con la variante híbrida enchufable, prevista para 2027, impulsada por una fuerte inversión que eleva el desembolso total en la planta a 870 millones de dólares.
En otros mercados, la Ranger PHEV combina un motor naftero EcoBoost de 2,3 litros con un sistema eléctrico que permite alcanzar casi 280 caballos y un torque muy elevado, superando incluso a la versión V6 turbodiésel. Con tracción integral, caja reductora y múltiples modos de conducción eléctrica, esa alternativa anticipa el camino que Ford quiere recorrer con la Ranger: más opciones, más tecnología y un abanico cada vez más amplio para distintos tipos de usuarios.