Una proyección muestra cómo luciría el reemplazo del SUV con siete asientos más vendido de Toyota.
El Toyota SW4 es el SUV basado en pick up más exitoso del mercado local, y cada vez que se insinúa una renovación, la atención se dispara. Tras la reciente presentación de la nueva Hilux, todo indica que su derivado SUV seguirá el mismo camino en el corto o mediano plazo. Aunque por ahora no existen comunicados oficiales ni fechas confirmadas, el movimiento en la gama anticipa que la actualización está en marcha.
Ante la falta de información concreta, cobran protagonismo los renders y proyecciones realizadas por diseñadores independientes. Entre ellos, se destacan los trabajos de @Theottle, conocido por sus recreaciones bastante ajustadas a lo que luego termina mostrando Toyota. Si bien son bocetos no oficiales, permiten imaginar una SW4 alineada con el nuevo lenguaje estético de la marca y con una evolución lógica respecto a la Hilux presentada en Tailandia.
Donde sí se espera un cambio profundo es en el interior. Todo indica que Toyota dejará atrás el diseño actual del tablero, prácticamente sin grandes modificaciones desde su lanzamiento original. La nueva arquitectura estaría inspirada en el puesto de conducción del Land Cruiser, con un replanteo total de comandos y materiales. El protagonismo lo tendría una pantalla digital configurable de 12,3 pulgadas para el instrumental, combinada con otra de igual tamaño destinada al sistema multimedia.
La consola central adoptaría una posición más elevada para mejorar la ergonomía y concentrar allí los controles del sistema de tracción 4×4 y los distintos modos de manejo. A esto se sumarían cargador inalámbrico para celulares, nuevos puertos USB en las plazas traseras y la incorporación de dirección eléctrica, un cambio clave que habilitaría más asistencias a la conducción y mejoras en confort y seguridad.
En cuanto a la habitabilidad, la SW4 mantendría uno de sus puntos fuertes: la opción de una tercera fila de asientos y un amplio espacio interior. Resta saber si Toyota revisará la disposición de esos asientos cuando no se utilizan, ya que el sistema actual -con las butacas colgando a los costados- reduce la capacidad de carga y genera ruidos. Sus rivales directos, como Ford Everest y Chevrolet Trailblazer, ya ofrecen una tercera fila que se esconde bajo el piso, con una solución mucho más práctica.
En materia de seguridad, la marca anticipó que la nueva generación de la Hilux incorporará más funciones del paquete Toyota Safety Sense, y ese mismo enfoque se trasladaría a la SW4 según versión y mercado. Entre las posibles incorporaciones figuran el frenado autónomo de emergencia, el monitoreo de punto ciego, el asistente de salida segura y una cámara para detectar el nivel de atención del conductor.
A nivel mecánico no se esperan grandes sorpresas. La configuración seguiría ligada al conocido motor 2.8 turbodiésel, con 204 caballos de potencia y hasta 500 Nm de torque en las versiones automáticas, o 420 Nm en las manuales, siempre asociado a cajas de seis velocidades. Además, algunas variantes podrían sumar tecnología microhíbrida de 48 volts, destinada a mejorar el arranque y aportar un refuerzo extra de hasta 11 CV y 65 Nm.
Por último, el inicio de la producción de la nueva Hilux en la planta de Zárate estaría previsto recién para el primer trimestre de 2027. En ese camino, es probable que durante este año comiencen a conocerse más detalles no solo de la pick up, sino también de su exitoso "primo" SUV, el Toyota SW4, que promete mantenerse como una de las referencias del segmento.