Hoy, el Defender 90 de 1987 es un vehículo de culto
El Rover Defender 90 de 1987 es una verdadera joya de la ingeniería británica y un ícono de la aventura todoterreno. Con su diseño robusto y líneas cuadradas inconfundibles, este modelo marcó una era para Land Rover, combinando funcionalidad extrema con una estética atemporal.
Equipado con tracción en las cuatro ruedas, eje rígido y un chasis de largueros, el Defender 90 ofrecía una capacidad off-road sin igual. Su motor diésel de 2.5 litros, aunque modesto en potencia, entregaba confiabilidad y durabilidad en condiciones extremas. Con una distancia entre ejes más corta que su hermano mayor, el Defender 110, el 90 se destacaba por su agilidad en terrenos complicados.
Hoy, el Defender 90 de 1987 es un vehículo de culto, valorado por coleccionistas y aventureros por igual. Su espíritu indomable sigue vivo, representando una era en la que la conducción era sinónimo de libertad y resistencia.