La durísima derrota de Trump, el reconocimiento de la IA que tiene problemas serios y, para peor, el agujero negro en uno de los bancos más grandes de Paraguay provocaron en Wall Street la caída más grande desde que Trump anunció los aranceles universales. Y para el mercado de títulos argentinos fue la peor jornada desde que Kicillof ganó el 7 de setiembre de 2025. El dólar aquí estuvo tranquilo. Y el refugio del mundo son los bonos norteamericanos.
De manera totalmente incierta, con los peores precios en los últimos segundos del cierre, los mercados sufrieron hoy la peor rueda desde que Trump arremetió con los aranceles universales el 3 de abril de 2025 y, en línea con eso, el índice Nasdaq, que teme por las regulaciones de los demócratas, acaba de sufrir su peor caída diaria en 19 meses.
Y, a contramano de lo que se venía esperando, la mayor parte de los inversores globales no se refugiaron en las posiciones de reserva usuales, como los metales preciosos o las criptomonedas, sino que hubo una masiva compra de bonos del Tesoro de EE.UU., por lo que sus tasas a vencimiento tuvieron un abrupto descenso.
Esto fue ocasionado fundamentalmente por el contundente triunfo demócrata, que dejó a Trump como perdido, hablando en el aire, como balbuceando, sobre cosas que nadie entiende. Con todo eso, brincó el denominado índice del miedo VIX (cuyo nombre completo es CBOE Volatility Index o Índice de Volatilidad del CBOE) que mide la expectativa de volatilidad del mercado a 30 días vista.
En medio de un día caótico, operadores de Wall Street definieron que el impacto electoral en EE.UU. "no fue un tsunami azul, no fue un meteorito, fue un desastre nuclear". Porque devuelve el control a los que creen tener la capacidad de regular todo. Y, de hecho, la frase que bajaba desde los primeros azules que llegan al Senado norteamericano plantea un choque de planetas: "Muchachos, el libertinaje de mercado terminó".
A todo esto, aparecieron además condimentos que ayudaron a que el incendio fuera todavía más intenso.
Microsoft plantó preocupaciones por demoras en centros de datos: "Si los hyperscalers empiezan a reconocer retrasos, toda la cadena de infraestructura se resentirá". Y como tratando de poner un límite, desde la Fed insisten con tasas más altas: Beth M. Hammack, la presidenta y CEO de la Reserva Federal de Cleveland respaldó hoy mismo, con voz altisonante, que hay que mantener la política restrictiva (tasas altas) por presiones inflacionarias persistentes.
Y por si todo eso fuera poco, apareció un agujero negro regional, con alcances de corrupción política desconocida. El Ueno Bank, que tenía cuentas de 3 millones de paraguayos, desapareció, y se comprobó que el Presidente paraguayo Santiago Peña había tenido conexión directa con esa entidad hasta hace muy poco. Así, mientras el congreso paraguayo le inició juicio político, Peña renunció a la Presidencia, diciendo "ojalá que puedan recuperar sus ahorros".
Y esto tiene ramificaciones en empresas del Mercosur que operaban con la entidad. Se afirma que muchas empresas argentinas, avisadas de lo que se venía, pudieron retirar casi todos sus fondos del Ueno, pero los brasileños quedaron atrapados, por lo que se afirma que Lula volverá a poner en juego el Fisco de Brasil para tapar ese agujero. Por ahora, el dólar en Paraguay pasó de 5.680 a 6160 dólares paraguayos, en medio de movilizaciones en las calles de Asunción.
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Y, por supuesto, como no podía ser de otra manera, la Argentina, caracterizada por su alto beta (sobre reacción a lo que pasa en el mundo, sube más si sube todo, y cae más si cae todo), también sintió el impacto de manera contundente.
El mercado cambiario aguantó bastante bien, incluso con el BCRA comprando dólares, a pesar de perder reservas por hacerle un pago al FMI. Pero los bonos fueron un llanto.
Los bonos achicaron 1,1% en pesos o 0,5% en dólares, en tanto que el riesgo país saltó 75 unidades hasta 927 puntos básicos, el mayor nivel en un año. Y lo verdaderamente malo estuvo en las acciones, ya que, con más negocios, la Bolsa de Buenos Aires perdió 4,1% en pesos o 3,9% en dólares, en tanto que las ADR argentinas en NY tuvieron una caída en bloque de hasta el 14%, en lo que fue la peor rueda desde que ganó Kicillof el 7 de setiembre de 2025.
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Todo esto se da en momentos en el que cada país toma decisiones acordes a lo que pasa en su propio metro cuadrado. Hoy mismo, por ejemplo, el Banco de Inglaterra subió su tasa al 4% anual y prevé que la inflación puede llegar al 4,9% en 2027. En tanto que México, que ve con esperanza que muchos latinos empiezan a pisar fuerte dentro de EE.UU., acaba de reducir hoy su tasa de interés, en 25 puntos básicos, hasta 6,25% anual.
Con todo ese marco, por la gran compra de bonos norteamericanos, hubo una fuerte caída en las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4,3% anual a 1 año de plazo, 4,6% anual a 5 años, 4,8% anual a 10 años y 5,2% anual a 30 años. Y con eso en el exterior, el dólar subió 1,3% en Chile, 0,8% en México, 0,6% en Brasil, no cambió contra el euro, el franco suizo y el yuan y retrocedió 0,3% contra la libra y 0,4% contra el yen.
Pero, a nivel cambiario, el mercado local estuvo totalmente bajo control. El blue y los dólares financieros bajaron fuerte, con tipos de cambio oficiales prácticamente quietos. Los ahorristas sin fondos queman el colchón, al punto de que el dólar blue se pone en negativo en lo que va de noviembre. Con el dólar oficial a $1571,84, el BCRA compró US$ 42 M en el mercado local. Y, al final del día, la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 793 M por pago de vencimiento con el FMI.
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Con todo ese cuadro, lejos de las subas que tuvo el dólar en México, Chile y Brasil, a nivel local el equilibrio fiscal manda.
Así, el dólar oficial subió 44 centavos hasta $1571,84, el dólar blue cayó $15 hasta $1550, el dólar senebi bajó $1 hasta $1575,69, el dólar mep bajó $3,93 hasta $1580,83 y el contado con liqui se hundió $34,98 hasta $1665,23. Por lo que la brecha entre oficial y blue fue negativa del 2% y la brecha entre el ccl y el mayorista bajó del 10 al 8%.
En tasas de interés, mientras el mercado paraguayo tiembla, a nivel local se presentan 6 días sin operaciones, por los feriados, incluida la visita del Papa, por lo que al cierre de negocios de hoy las cauciones pasaron al 30% anual y subiendo. Pero, en los bancos hubo gran tranquilidad, con leve baja para la tasa de los plazos fijos: por plata chica se mantuvo en 20,5% anual (16% en bancos grandes y 24,25% en bancos chicos) y por plata grande bajó de 26,8 a 26,3% anual.
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En títulos, tanto públicos como privados, en cambio, el panorama fue distinto. Por los feriados porvenir, la Secretaría de Finanzas presentó hoy el menú de títulos que se ofrecerán en la licitación que se realizará el miércoles de la semana próxima. Casi todos los papeles presentados son cortos, con vencimiento bajo la administración de Javier Milei, y un solo papel vencerá en 2028, ajustable por inflación.
En detalle, habrá dos títulos a tasa fija: una letra del tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 29 de enero de 2027 (S29E7 - reapertura) y un bono del tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de junio de 2027 (T30J7 - reapertura). Se presenta un título ajustado por inflación: bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 30 de junio de 2028 (TZX28 - reapertura). Hay un papel a tasa variable: la letra del Tesoro nacional en pesos a tasa TAMAR con vencimiento 30 de abril de 2027 (nueva). Y un título dolar linked: la letra del Tesoro nacional vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 15 de enero de 2027 (D15E7 - reapertura).
Pero por todo lo que pasó en el mundo, aquí hubo salida de papeles estatales. Con buen volumen, híper diversificado, los bonos argentinos perdieron 1,1% en pesos y 0,5% en dólares, por lo que el riesgo país saltó 75 unidades hasta 927 puntos básicos, el mayor nivel en un año.
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Y los papeles privados, directamente fueron una tormenta. Las tecnológicas presentaron varios balances que decepcionaron en sus márgenes operativos o guías proyectadas para el próximo año.
Y, ahora con los demócratas al mando, hubo pánico en la Bolsa de Nueva York, con caída del 3,4% para el Dow, descenso del 4,4% para el S&P y derrumbe del 5,5% para el Nasdaq, con derrumbes insólitos del 10 al 20% en varias empresas gigantes, como Sandisk, Micron Tech, ADV, Marvell, Dell, Mercado libre, Arm, Tesla, Hewlett Packard, Taiwán Semiconductor, Robinhood, Palo Alto y Nvidia. En tanto que la Bolsa de San Pablo bajó 0,7% y la Bolsa de México subió 0,2%.
Y el mercado bursátil local, con altísimo beta, no se salvó de la guadaña con más negocios, $ 95.039 M operados en acciones y $ 614.162 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires perdió 4,1% en pesos o 3,9% en dólares, en tanto que las ADR argentinas en NY tuvieron una caída en bloque de hasta el 14%, con un día durísimo para Mercado Libre, YPF y Edenor, además de todos los bancos.
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En commodities, por último, el petróleo subió 1,7%. Hubo una leve alza para los metales preciosos. Los metales básicos estuvieron mixtos. En Chicago, el trigo se salvó, pero la soja y el maíz bajaron.
En Rosario hay postergación en la entrega de información porque los productores dudan si vender ahora o esperar. Y, por último, hubo una caída del 5% para el Bitcoin, con desplome de hasta el 8% para el resto de las criptomonedas.
En línea con este día de locos, se presentó hoy además el REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado) que realiza el BCRA con 45 participantes, entre 33 consultoras y centros de investigación locales e internacionales y 12 entidades financieras argentinas. En lo destacado de este análisis se estimó que octubre tuvo una inflación del 1,8% mensual (tanto el general como el Top 10), con la IPC Núcleo en 1,7%. Para el PBI se ve una caída prevista del -2,3% en el 3T-26. Así, el PBI real anual registraría un avance promedio del 0,7% frente a 2025. El desempleo proyectado está en el 7,6% para el tercer trimestre y 7,8% para el cuarto trimestre de 2026. La tasa TAMAR prevista está en el 23,9% anual (TEM 1,96%) para noviembre y 24% anual para diciembre. El tipo de cambio nominal es estimado en $ 1.558 para noviembre y $1 .590/ para diciembre. Esto implica una devaluación proyectada del 9,8% interanual a diciembre de 2026. Las exportaciones e importaciones serán notables, con envíos al exterior por US$ 103.434 M e importaciones por US$ 75.673 M. Y se prevé un superávit comercial de bienes de US$ 27.761 M para 2026. Y, por último, se proyecta un superávit primario del SPNF de $ 15,1 B para todo el año 2026