Analistas Editorial por MNews

Gracias, ARCA... pero no era para tanto

Parece que alguien leyó la editorial.

Domingo, 2 de Agosto de 2026

Después de las críticas por la velocidad con la que se disparaban ejecuciones fiscales y embargos, llegó la gran noticia: ARCA decidió dar un poco más de aire... a las entidades sin fines de lucro.

Un gesto conmovedor.

Los clubes de barrio, las asociaciones civiles y las fundaciones seguramente agradecerán la consideración. Nadie puede discutir que merecen un trato razonable.

Ahora bien, el resto puede seguir haciendo fila para el embargo.

Las PyMEs, los comercios, los industriales, los profesionales independientes y quienes todos los meses generan empleo, pagan sueldos, alquileres e impuestos, aparentemente no califican para esa cuota de sensibilidad oficial.

El mensaje parece bastante claro: si usted produce, factura y sostiene la economía, arréglese como pueda. Si una demora de pocas semanas lo deja sin caja, el expediente sigue su curso. La cuenta bancaria puede esperar menos que la realidad económica.

Qué curioso concepto de incentivo a la inversión.

ARCA extiende hasta fin de año la suspensión de embargos y juicios fiscales para el sector salud y entidades sin fines de lucro

Politica

La medida, oficializada el pasado viernes tras una nueva directiva del Ministerio de Economía, alcanza a asociaciones civiles, fundaciones, cooperativas y mutuales, aunque el organismo mantiene facultades de actuación ante riesgos para el Fisco.

Se habla de defender al sector privado, de liberar las fuerzas productivas y de fomentar el crecimiento. Pero cuando llega la hora de demostrarlo, la mano sigue siendo igual de pesada para quienes todos los días levantan la persiana.

Nadie discute que los impuestos deben cobrarse.

Lo que muchos cuestionan es que el primer reflejo del Estado siga siendo la ejecución antes que la regularización, el embargo antes que el acuerdo y la presión antes que el sentido común.

Celebramos, entonces, el pequeño paso.

Ahora sólo falta que ARCA descubra que las empresas también cumplen una función social. Pagan salarios, sostienen familias, invierten, generan empleo y mantienen viva la economía.

Quizás algún día también merezcan un poco de consideración.

Mientras tanto, el mensaje parece ser otro: para algunos hay prórroga; para los que producen, que Dios los ayude.

Ah y que Lopez Cuitiño y Valentina Beuret sigan cobrando obsceno y fáciles honorarios, o ud se imagina que demandaban a asociaciones sin fines de lucro, ahi no hay mucha plata por cobrar...