En un contexto de dificultades para consolidar la recuperación económica, el equipo económico
En un contexto de dificultades para consolidar la recuperación económica, el equipo económico mantiene conversaciones con representantes de la industria automotriz y entidades financieras para avanzar en mecanismos que permitan estimular las ventas y generar mayor actividad.
Una de las principales propuestas contempla préstamos de hasta $50 millones destinados exclusivamente a la adquisición de vehículos de producción nacional, con financiamiento del Banco Nación.
El esquema todavía se encuentra en etapa de negociación y busca establecer condiciones crediticias más accesibles para los compradores. En ese sentido, las terminales automotrices analizan la posibilidad de realizar aportes que permitan reducir las tasas de interés y mejorar las condiciones de financiación.
Las definiciones podrían conocerse durante la próxima semana, una vez que las empresas y las autoridades nacionales terminen de evaluar las alternativas disponibles.
Mientras se analizan las nuevas líneas de financiamiento, el Banco Nación mantiene vigentes préstamos para la adquisición de vehículos con plazos de devolución de hasta 72 meses.
Las condiciones actuales contemplan una tasa nominal anual (TNA) fija del 36% para clientes que cobran sus haberes o prestaciones previsionales en la entidad, mientras que para el resto de los solicitantes la tasa asciende al 46%.
Además, existen límites relacionados con los ingresos de quienes solicitan el préstamo. Para los clientes que perciben sus haberes en el banco, la cuota puede representar hasta el 35% de sus ingresos, mientras que para los demás usuarios el porcentaje máximo permitido es del 30%.
El nuevo programa buscaría mejorar estas condiciones mediante acuerdos entre el sector público y las automotrices, con el objetivo de facilitar el acceso a vehículos nacionales y fortalecer las ventas de la industria.
En paralelo, el Gobierno también analiza modificaciones en los mecanismos de financiamiento hipotecario para ampliar las posibilidades de acceso a la vivienda.
La propuesta consiste en extender el destino de los fondos que la ANSES coloca mediante licitaciones de depósitos bancarios, para que las entidades financieras puedan utilizarlos en préstamos destinados a la compra de propiedades desde el pozo o en proceso de construcción.
Actualmente, este sistema permite que los bancos accedan a recursos para otorgar créditos hipotecarios con tasas máximas del 7% más CER, el coeficiente que ajusta por inflación.
Las líneas existentes están orientadas a la compra, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda. Sin embargo, el nuevo planteo permitiría incorporar específicamente las operaciones de adquisición de unidades que todavía no están terminadas.
De concretarse, la medida ampliaría las alternativas disponibles para quienes buscan acceder a una propiedad y podría generar un mayor movimiento en los proyectos inmobiliarios en desarrollo.
Las iniciativas forman parte de los esfuerzos del Gobierno por estimular el financiamiento y favorecer una recuperación del consumo y la inversión privada.
En el caso de la industria automotriz, la intención es mejorar las condiciones de compra de vehículos nacionales, mientras que en el mercado inmobiliario se apunta a ampliar las herramientas de crédito para quienes desean adquirir una vivienda.
Por el momento, ambos proyectos continúan en evaluación y todavía no cuentan con condiciones definitivas ni fechas confirmadas de implementación. Las próximas negociaciones con las empresas y los bancos serán determinantes para establecer el alcance de las medidas.