En medio de la escalada de tensiones impulsada por el gobierno de Javier Milei y los recientes dichos de Donald Trump, Londres abogó por los intereses compartidos, aunque ratificó sin dudas el estatus del archipiélago y su alianza inquebrantable con Estados Unidos.
En un gesto destinado a bajar la tensión diplomática, el Reino Unido manifestó su aspiración de mantener una "relación constructiva" con la Argentina. Las declaraciones se producen en un escenario marcado por el renovado reclamo de soberanía impulsado por la administración de Javier Milei y las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien sugirió una revisión en la postura de su país sobre el archipiélago.
Durante una presentación en la Cámara de los Comunes, la secretaria de Estado para el Desarrollo Internacional, Kirsty McNeill -integrante de la administración del primer ministro Andy Burnham-, expresó la voluntad de Londres de seguir adelante con vínculos modernos.
"El Reino Unido quiere seguir manteniendo una relación moderna y constructiva con Argentina, con respecto a un rango de intereses compartidos", sostuvo la funcionaria ante los legisladores.
Sin embargo, McNeill delimitó los límites de cualquier acercamiento al ratificar categóricamente la postura histórica de su país respecto a la soberanía del territorio. "No hay duda de nuestro compromiso con los habitantes de las Islas Malvinas, sus derechos democráticos y la soberanía del Reino Unido sobre las Islas Malvinas", enfatizó, recordando que en el referéndum de 2013 el 99,8% de los isleños respaldó continuar bajo administración británica.
El posicionamiento del gobierno británico responde directamente a las medidas dispuestas por la Casa Rosada, que avanzó en la sanción y denuncia a compañías petroleras que operen en las islas sin autorización ni concesión del Estado argentino.
Esta intensificación en los reclamos locales cobró mayor impulso político luego de que Donald Trump abriera interrogantes al plantear que siempre revisa las posiciones de su país y que el apoyo a la soberanía británica sobre las Malvinas era "apenas una entre muchas".
Pese a los dichos del mandatario estadounidense, la funcionaria de la cancillería británica relativizó el impacto de las medidas de Milei y blindó la relación bilateral con Washington: "Estados Unidos es nuestro aliado más cercano. Ellos tampoco tienen ninguna duda sobre nuestro apoyo inquebrantable a los isleños".